una más
diciembre 7, 2025 § Deja un comentario
No puedo evitar la impresión de que la fe de muchos creyentes reposa, principalmente, en el gusto. Esto es, en el me siento bien creyendo en que hay un Dios que se preocupa por mí y en Jesús como hombre de Dios. Bueno, es lo normal. Nadie se pregunta por la verdad de su suposición. Ahora bien, el problema de escamotear la pregunta por la verdad es que entonces la creencia se encuentra exclusivamente al servicio de uno mismo, de su necesidad de sentido.
Con todo, la cruz, antes que cualquier argumento, constituye la prueba del nueve, la que hace posible el tránsito de la creencia a la fe. De hecho, este es el camino que recorrió el enviado —y que debe recorrer de nuevo el creyente.
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