las dos posiciones básicas (o, más bien, tres)
febrero 5, 2026 § Deja un comentario
Hay como dos posiciones básicas desde las que encaramos el mundo. La primera es la de quienes se sienten formando parte de aguas que nos cubren. Es la que podríamos caracterizar como uterina. La segunda es la de quienes experimentan a flor de piel el haber sido arrojados a este mundo —o también, arrancados. Estos sienten el mundo como algo extraño, por no decir hostil. Como si no contasen. En la primera, el gesto fundamental es el del abrazo. En la segunda, la coz. A cada uno de estos gestos —de estas psicologías— le corresponde una espiritualidad. Sin embargo, aquí no creo que referise a la complementariedadsea de recibo. Pues, si Dios en verdad es el Dios de los que no cuentan, entonces el don es el envés del paso atrás de Dios. Aunque sea para coger carrerilla. No es, exactamente, lo mismo. La misericordia de Dios no es algo que podamos dar por descontado… si nos tomamos en serio el estar ante Dios. La esperanza creyente nunca se apoyó en lo que cabe prever por ley.
Con todo, hay una tercera posición, la de quienes se limitan a funcionar, sin atraverse a alzar el vuelo. Pero aquí tan solo hay inercia. Por no decir, servilismo.
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