política y utopía

marzo 30, 2026 § Deja un comentario

La utopía tiende a ser, obviamente, contrafáctica. Dejando a un lado las de corte materialista, suelen basarse en una tautología moral: si todos hiciésemos… Lo que suele derivar en un: si todos fuésemos… El problema es que no es posible que todos hagamos o seamos. Este planteamiento, por lo común, suele conducir a la desactivación del compromiso político. O, lo que es peor, a Robespierre.

El cristianismo lo tiene claro al tener presente que la masa es damnata. De ahí que la cuestión de la política, al menos la cuestión en cuya respuesta encuentra la política su legitimación, sea —y tenga que ser— qué bien… teniendo en cuenta que el edificio deberá erigirse sobre tierras arcillosas. Es verdad que la tentación de la política, por eso mismo, es el pragmatismo: ir achicando el agua de un barco que hace aguas… sin saber a ciencia cierta adónde va. Y de ahí a convertirse en mera gestión del poder media un paso —y un paso maquiavélico. Pero una cosa no quita la otra.

Deja un comentario

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo política y utopía en la modificación.

Meta