el gozo del espectador perfecto

septiembre 7, 2012 § Deja un comentario

en la palabra (y 2)

septiembre 7, 2012 § Deja un comentario

Dios es —Dios tiene lugar— entre Dios y el hombre.

en la palabra (1)

septiembre 7, 2012 § Deja un comentario

¿Qué significa esto de que la Biblia sea palabra de Dios? Por lo común, que fue inspirada por Dios. Y esto es, sin duda, verdad… siempre y cuando no entendamos esta inspiración como si Dios le hubiera dictado a J, pongamos por caso, lo que llegó a escribir tal y como hubiese podido hacerlo un extraterrestre. Ahora bien, que la Biblia sea palabra de Dios significa de un modo esencial que Dios se da en la palabra. Pues la Biblia no constata nada de Dios, sino que lo lleva a término, como quien dice. Dios se da como Dios en la palabra. Ocurre aquí como en el caso del amor: que un amor que no se declara no llega a ser tal… por muchas cosquillas que sintamos por dentro. Por eso la realidad de Dios se da como lo que acontece entre Dios y el hombre, de modo que, al igual que en el caso de los amantes, cuando uno de los dos abandona el juego, ambos dejan de ser quienes eran.

imaginarium (y 2)

septiembre 7, 2012 § Deja un comentario

Donde concebimos la relación con Dios como una relación con lo alto difícilmente podemos salir de la siguiente disyuntiva: o fantasma o abstracción. Y, en cualquier caso, estamos en falso con respecto a Dios. De ahí que la realidad de Dios solo pueda ser asumida verdaderamente desde la temporalidad de la existencia. Pues Dios para el hombre solo puede ser esa realidad que fue dejada atrás para que pudiera darse como Crucificado. Y, quizá por eso mismo, como la realidad pendiente de la existencia.

imaginarium (1)

septiembre 7, 2012 § Deja un comentario

Podemos comprender la verdad. Podemos comprender, por ejemplo, que no hay más realidad que esa que dejamos atrás. Pero sin imágenes que traduzcan esa verdad, difícilmente sabremos qué hacer con ella. Difícilmente el cuerpo podrá hacerse cargo de esa verdad. De ahí que el fantasma sea la figura más apropiada para tratar con la alteridad propia de lo real. Y será por eso que donde arrojamos por el desagüe al fantasma, por aquello de la superstición, arrojamos también al niño de lo real. Sin fantasma que la acompañe, la realidad solo puede ser pensada y por esto mismo nuestra relación con ella acaba siendo inevitablemente una relación con una abstracción. Ahora bien, lo cierto es que donde prevalece el fantasma, el fantasma suele ocupar el espacio de lo real.

overture

septiembre 6, 2012 § Deja un comentario

Un cristiano no es aquel que se encuentra abierto al misterio de Dios, pues lo está igualmente quien se pone en manos de Manitu, el Gran Espíritu de los indios Algonquinos (y también de los Cheyenes y los Sioux). Un cristiano es aquel que se encuentra abierto al misterio de Dios porque ha sido abierto en canal por el misterio de Dios. Y de ahí, el resto.

certitudo

septiembre 6, 2012 § Deja un comentario

Tarde o temprano, llegaremos a ser esos huérfanos que ya éramos.

lateralidad

septiembre 5, 2012 § Deja un comentario

El objetivo es la santidad o, si se prefiere, la integridad, pero del mismo modo que el dormir es el objetivo del insomne. Se trata, pues, de algo que no podemos alcanzar por la vía directa. La santidad como el dormir es, como suele decirse, un efecto lateral, algo que solo puede lograrse pretendiendo otra cosa. Más claro, el agua o, en su defecto, Mt 25. Y es que los santos de los últimos días nunca pretendieron la santidad, sino aquello de dar de comer al hambriento, vestir al desnudo, etc. El tema, como siempre, no eres tú y tu deseo de llegar.

UCI

septiembre 5, 2012 § Deja un comentario

El otro día me cuentan el caso de un anciano en fase terminal. En uno de sus delirios, ve a unas jóvenes chinas que están preocupadas por sacarle los mocos. Tenemos que limpiarle esas mucosidades para que pueda dar el paso, se dicen entre ellas. ¡Hasta los ángeles viene de China! Pero no lo consiguen. Así que sobrevive. La escena se repite una y otra vez. Los médicos no dan crédito, pues hace unos cuantos días que debería estar muerto. El anciano se pregunta si no será que no le quieren en el cielo por el asco que dan sus mocos. Y, de paso, no puede evitar sentir una profunda decepción. ¿El cielo es tan solo eso? ¿Unas chinas que no quieren saber nada de tus mocos, que solo pueden abrazarte si llegas a transformarte en 'otra cosa'? Tendrá razón el cristianismo cuando proclama que para el hombre no puede haber otra redención que la de la carne.

las expectativas de la dicha

septiembre 5, 2012 § Deja un comentario

Quien no tiene agua corriente cree que la felicidad consiste en tener agua corriente. Que una vez pueda abrir el grifo cuando le plazca, podrá vivir en paz. Pero lo cierto es que quienes damos por descontado el hecho de tener agua corriente creemos que la felicidad pasa por alcanzar otra cosa, aunque esa otra cosa sea un asunto espiritual. Así, con respecto a la felicidad, no hay un final de etapa. La felicidad es inalcanzable. Sin embargo, de aquí no se deduce que uno no pueda ser feliz, sino que la felicidad no puede darse como la realización de una expectativa.

acaso una buena explicación

septiembre 5, 2012 § Deja un comentario

¿A qué se debe el que haya tantos pastoralistas que resulten tan increíbles? ¿Por qué cuando escuchamos a los catequistas de las parroquias o las escuelas no podemos evitar la sensación de que ni ellos mismos se lo creen? ¿De que en el fondo se trate no de la verdad de Dios, sino del tinglado? El discurso oficial sigue centrado en el ombligo de los creyentes: que si hem d'atrevir-nos a somiar; que si hem de ser capaços de comunicar la nostra esperança amb joia i alegria; que si hem de deixar-nos engrescar per Déu… Para vomitar. ¿Cuándo nos daremos cuenta que el tema no somos nosotros y nuestras ganes de gresca, sino eso que hay que decir y hacer por aquellos que no tienen qué llevarse a la boca? Luego se extrañan de que ya no haya quienes se sientan llamados a quemar las naves.

estamos de prácticas

septiembre 5, 2012 § Deja un comentario

Creemos en lo que dicen nuestras prácticas. No podemos ir más allá. Así, quien supone, pongamos por caso, que existen buenos y malos espíritus y no va por ahí con un amuleto colgando del cuello, puede suponerlo, sin duda, pero en verdad no cree en ellos. Si cree que controla, no puede creer. Por eso, si nuestras prácticas habituales son las del consumidor, ya podemos ir diciendo que creemos en el Dios que se revela en la Cruz que, de hecho, solo creemos en una divinidad que pueda proporcionarnos una secreta satisfacción. Y quizá por eso Pascal decía que lo primero que tenía que hacer quien hubiese perdido la fe era ponerse de rodillas. Ahora bien, también es posible que no podamos elegir nuestras prácticas.

Stake Land

septiembre 5, 2012 § Deja un comentario

Hace un par de días vi Stake Land, una lograda película indie. Se trata de una mezcla de road movie, Mad Max y La noche de los muertos vivientes. El contexto es apocalíptico y la situación, típica: el mundo ha sido infectado por un virus (se supone) que transforma a los hombres en vampiros (o, también, en zombies, pues aquí caben todos) y unos cuantos supervivientes, entre ellos una monja, intentan llegar a la zona libre, llamada, cómo no, el Edén. La película es entretenida y, probablemente, no pretenda mucho más, pero uno de sus aciertos es el ambiente. Te haces una idea muy precisa de lo que sería un mundo en fase terminal. Pues bien, lo cierto es que esos pocos supervivientes tan sólo pueden avanzar porque poseen una esperanza tangible: hay una tierra en la que los hombres y mujeres pueden vivir a salvo. El impulso que los mueve es el de una salvación al alcance de la mano, como quien dice. La película termina de modo previsible y, en este sentido, permanece en los límites del mito. Hubiera sido interesante que hubiese ido un poco más allá y mostrado la vida en el Edén. Pero entonces habría comenzado otra película, aquella en la que vemos que el Edén es tan sólo un paréntesis, una ilusión. Pues en realidad al vampiro lo llevamos dentro. Todos estamos, en verdad, infectados. Por eso es un error calificar como mítica la visión de Agustín de la humanidad como massa damnata. De hecho, se trata de lo contrario: de esa lucidez que nos arroja fuera de las fáciles consolaciones del mito. De ahí que la pregunta que nos hubiéramos planteado es qué esperanza le queda entonces al hombre. Y la respuesta hubiese sido que o bien ninguna —y de lo que se trata es de sobrevivir— o bien la imposible posibilidad de que el león coma hierba. Como si aquello que el hombre pueda ser dependiera, al fin y al cabo, de la radical trascendencia de su esperanza. Credo quia absurdum.

el humo de las cenizas

septiembre 5, 2012 § Deja un comentario

Caben dos concepciones del Espíritu, la propia de la religión y la cristiana. La primera cree que el Espíritu es como el aire que respiramos o como el viento. No debería extrañarnos, pues, que la preocupación principal de quien posee por estos lares una sensibilidad religiosa sea la de llegar a ser tan ligero como una pluma, para de este modo poder elevarse sin dificultad hacia cotas más altas. La segunda, en cambio, el Espíritu es el humo que exhalan las chimeneas de los läger. Como si sólo la elevación de las víctimas pudiera forzarnos a ir más allá de nosotros mismos.

no hay tu tía

septiembre 5, 2012 § Deja un comentario

Un creyente es un desarraigado. Pues la certeza de la fe es aquella que nos arroja a lo imposible de la Historia. De ahí que una interioridad que no experimente el desgarramiento del mundo sea algo así como un globo hinchado.

principio y fundamento de la teología

septiembre 5, 2012 § Deja un comentario

Nada hay que degrade en mayor medida el esfuerzo de la teología que el desprecio de la cuestión acerca de lo que decimos cuando decimos «Dios». Y eso en razón misma de la fe, pues la adhesión creyente no se da sin que previamente nos hayamos preguntado por el lugar de Dios en la Cruz. Porque la Cruz cuestiona a Dios, la fe es inseparable de la teología, es decir, del intento de responder a la cuestión sobre dónde se encuentra Dios. De hecho, el hombre que no cuestiona a Dios —el hombre que da por descontado la presencia de Dios ante el horror de la Historia— difícilmente podrá reconocer a Dios en el Crucificado y, por consiguiente, ser cuestionado por Él.

estampitas de la dicha (y 13)

septiembre 4, 2012 § Deja un comentario

un graffiti como introducción a la dogmática cristológica

septiembre 4, 2012 § Deja un comentario

Alguien ha dejado escrito sobre un contenedor callejero que el arte es basura. Según este moralista urbano ninguna obra artística vale —ni por tanto es— lo que pretende. Otra cosa sería haber graffiteado que la basura es arte. Pues en ese caso no se hubiera cuestionado la entidad de la Belleza, así con mayúsculas, sino que simplemente se habría considerado la basura como algo digno de contemplación, al igual, pongamos por caso, que la Gioconda. Así pues, cuando decimos que el arte es basura no estamos simplemente dando una definición alternativa de lo que es el arte, como si, a propósito del hombre, en vez de quedarnos con la conocida definición de Aristóteles, dijéramos que el hombre es un animal errante. Lo que hacemos más bien es quebrar el significado habitual de la palabra «arte». Pues la basura —lo excrementicio, lo nauseabundo— es aquello que en modo alguno puede ser una obra de arte, si es que una obra de arte ha de aspirar por defecto a encarnar lo que debe ser encarnado: la pureza, la perfección, la plenitud del ente. Decir que el arte es basura, por tanto, es como decir que la salud es la enfermedad. El arte es en verdad basura, esto es, algo de lo que debemos apartarnos, desestimar, deshechar. Decir que el arte es basura equivale a decir que no hay arte que valga. Que el arte es una impostura, una ficción, una simulación. Ahora bien solo porque no hay en verdad arte es posible decir que la basura es arte. Tan sólo porque no hay Belleza que representar es posible ver el desperdicio con el aura de lo bello. Donde no hay nada elevado que mostrar no hay nada bajo que apartar. En su caída, la Belleza abarca la totalidad de cuanto existe. Pues bien, la gracia de todo este asunto es que nos permite comprender de un plumazo algo tan aparentemente complicado como la dogmática cristológica. Y, así, de entrada hemos de admitir que una cosa es decir que Dios es aquél que muere como un apartado de Dios y otra muy distinta decir que Jesús es Dios. Sin embargo, aquellos que se quedan con lo segundo sin pasar por lo primero son como aquellos que dicen, mientras mantienen a la Belleza en un pedestal, que la basura es tan bella como la Gioconda. Para ellos Jesús es divino… como para otros pueda serlo el brahman de turno. Pero lo cierto es que si la Belleza sigue ahí, en los cielos, la basura no puede ser en modo alguno tan bella como la Gioconda. Traducción: si Dios sigue por encima de la Cruz —si la Cruz no afecta a la realidad de Dios; si el Crucificado no pertenece a la esencia de Dios—, entonces hay hombres divinos y hombres malditos. Sin embargo, la convicción cristiana es que todos hemos sido alcanzados por Dios debido al sacrificio mismo de Dios. Será cierto, pues, que una Encarnación que no pase por el desplome de Dios no es más que una triste ejemplificación de lo divino.

productividad

septiembre 3, 2012 § Deja un comentario

Sólo el espíritu tiene la facultad de rechazar lo que es y de solazarse en lo que no es; sólo él produce, sólo él fabrica ausencia.

E.M. Cioran

estampitas de la dicha (12)

septiembre 3, 2012 § Deja un comentario

nonplusultra

septiembre 3, 2012 § Deja un comentario

Hay hechos porque los hechos no se bastan a sí mismos. O, por decirlo de otro modo, si podemos tener una experiencia de las cosas es porque su alteridad —el hecho de que sean algo-otro-ahí— no es un dato sensible. Suponemos sin duda que las cosas se encuentran ahí afuera. Pero nadie sabe de lo que está hablando cuando simplemente lo supone. Pues lo cierto es que si podemos dar por sentado que las cosas están ahí es porque la pregunta por la realidad de eso que tengo ahí delante es una pregunta sin respuesta. La percepción sensible del eso, la captación de sus características, no alcanza al eso… y por eso podemos tener una experiencia de algo-otro–ahí. En resumen: si hay mundo es porque debe haber algo más allá de lo sensible. Ahora bien, quien entienda esto, entiende que este más allá no puede resolverse como otro mundo. Pues otro mundo, en tanto que mundo, seguiría teniendo su ser fuera de sí. Por eso quienes hacen de la trascendencia otro mundo, se niegan a la verdadera trascendencia, la cual no es propiamente otro mundo, sino lo otro del mundo. Con todo, es muy posible que no sepamos qué hacer con esta verdad.

mientras escribo

septiembre 2, 2012 § Deja un comentario

Mientras escribo esta entrada, en la mesa de al lado un par de chicas hablando del tema, esto es, de los chicos. Obviamente, los ponen a parir. Los motivos son varios, pero apenas tienen importancia. Pues, con respecto al tema, una mujer solo quiere una sola cosa: un hombre (a ser posible extraordinario) que la quiera. Y los chicos, ciertamente, no están por la labor. Aunque a veces lo parezca.

mira papá, sin manos

septiembre 2, 2012 § Deja un comentario

Bernanos escribió que el verdadero milagro era acabar con las manos vacías, que no hay otra santidad. Y probablemente esto sea verdad. Pero a veces me pregunto si uno puede desear honestamente acabar así. Pues es muy posible que esto de las manos vacías sea un producto lateral, algo que solo puede alcanzarse mientras no se pretenda alcanzarlo. Como el sueño o la felicidad. Y es que cuando hacemos de las manos vacías un objetivo personal —cuando hacemos de la espiritualidad algo que cocemos enteramente en las miasmas de nuestra interioridad—, difícilmente podríamos soportar que aquellos que tienen las manos sucias por la mugre de los pobres fueran los elegidos y nosotros, los apartados. Podemos con paciencia llegar a poseer las virtudes de la vida espiritual —ese modo de ser tan característico de quien se ha familiarizado con la nada—. Pero cristianamente deberíamos tener presente que Dios, en el día del Juicio, nos preguntara a qué sediento dimos de beber. Y una respuesta cristiana no puede consistir en negar la sed. Pues cristianamente no hay otras manos vacías que las que han sido vaciadas.

mono-fijación

septiembre 1, 2012 § Deja un comentario

¿Un Dios hecho hombre? Si podemos hacernos una idea de lo que esto supone es porque ya estamos lejos de saber qué es un dios. Y, así, fácilmente damos por supuesto que esto de Dios es como la Belleza en Platón: algo de lo que podemos participar en cierto grado. Pero el cristianismo no dice esto, sino que Dios se da por entero en Jesús de Nazareth. ¿Cómo es esto posible sin que Dios deje de ser, precisamente, Dios? Para imaginar el salto, podemos preguntarnos cómo nos tomaríamos el hecho de que un hombre, de repente, decidiera convertirse en mono. Más aún, que lo decidiera por amor a los monos. Probablemente, diríamos que no está en sus cabales. ¿Acaso esa encarnación no supondría que el hombre renunciaba de hecho a su humanidad? ¿Cómo podrían entender los monos ese gesto? ¿No deberíamos comprender la Encarnación como la enajenación de Dios? De ahí que el único modo de hacer mínimamente inteligible esto de la Encarnación pase por decir que en el hombre hay algo así como una chispa divina que tiene que ser rescatada de la prisión de la materia. El gnosticismo sería, por tanto, la manera más natural de entender el núcleo duro del cristianismo. Jesús, desde esta óptica, sería el enviado que nos mostraría el camino de regreso a casa. Como si los monos tuvieran que ser liberados de su aspecto para que se hiciera visible una humanidad subyacente. Pero la dogmática cristológica se acuña en gran medida para impedir esta lectura de la Encarnación. Pues una cosa es entender al Crucificado como Dios y otra muy distinta ver a Dios como aquél que fue Crucificado. Como si, al fin y al cabo, el cristianismo quisiera decirnos que, mientras tanto, no hay otra presencia de Dios que la de aquél que cuelga de una cruz.

estampitas de la dicha (11)

agosto 30, 2012 § Deja un comentario

los dos lados

agosto 30, 2012 § Deja un comentario

De lado del hombre, todas las religiones son la misma religión. Todas buscan un más allá. Del lado de Dios, sin embargo, no cuentan nuestros intentos por alcanzarle, sino lo que hacemos con aquellos que sufren su abandono. Ahora bien, quien admite esto último, admite que, en nombre de Dios mismo, Dios no es un asunto que deba ocupar al hombre mientras hayan hombres sin el amparo de Dios.

un dilema no es un trilema

agosto 30, 2012 § Deja un comentario

O vivimos doblados sobre nuestro estómago o encarando una realidad que no acaba de darse. Esto es, o andamos persiguiendo nuestra satisfacción o vamos por ahí buscando lo que nunca podremos alcanzar. Tertium non datur.

especies

agosto 30, 2012 § Deja un comentario

Los individuos pasan, pero la especie permanece. Tendrá razón Richard Dawkins y acaso nuestros cuerpos no sean más que un complejo tubo digestivo al servicio de un gen que no quiere saber nada de nosotros. Pero aunque el gen sea superior a nadie se le ocurre postrarse ante él. Será verdad que somos hijos de un mandato que nos arroja fuera del mundo.

un doctorado en arquitectura

agosto 30, 2012 § Deja un comentario

Admitamos que nuestro mundo no fuera fruto del azar, sino la expresión de una inteligencia creadora. Para muchos, esto ya demostraría la existencia de Dios. Pero lo cierto es que solo demostraría la existencia de un ser (o unos seres) de inteligencia superior. Que se trate de dioses o de extraterrestres no dependerá, pues, de lo que ellos sean, sino de quiénes seamos nosotros. Y nosotros, hoy en día, somos quienes no se sienten obligados a venerar lo que, de hecho, nos supera.

estampitas de la dicha (10)

agosto 29, 2012 § Deja un comentario

pedruscos

agosto 29, 2012 § Deja un comentario

Supongamos que de aquí unos cuantos siglos un diamante no fuera más que una piedra entre otras. Es posible que los intelectuales del momento dijeran que estábamos cargados de cuentos —cargados de supersticióncuando ofrecíamos esos pedruscos a nuestra amada, pues ellos ya no podrían ver un diamante tal y como lo vemos nosotros. Para ellos un diamante no es más que un tipo de cristal. Supongamos, además, que algunos, sin embargo, creyeran que aún es posible recuperar las antiguas visiones. Pero en un mundo en donde el diamante no re-presenta nada, un diamante ya no puede ser visto como algo de valor. (Por suerte para la fe, si Dios se da como Crucificado no es porque el Crucificado sea el representante de Dios, sino porque no hay Dios que re-presentar. Y es que si Dios se da por entero en la Cruz —y esto es lo que defiende el dogma—, entonces Dios no sobre-vive a la Cruz. De ahí que cristianamente Dios siga presente tan solo como el Espíritu de un Crucificado. O, por decirlo de otro modo, que Dios sigue siendo, en sí mismo, un por-venir.)

continuidad

agosto 29, 2012 § Deja un comentario

Tienen razón quienes sostienen que la antigua exposición a la divinidad ya no puede darse naturalmente como la exposición a la imagen de un dios personal. Por eso lo natural hoy en día es quedarse con la fuerza, esa que deseamos que nos acompañe siempre, y prescindir de su personificación. La cuestión, sin embargo, es si con esta actualización, no estaremos siguiendo la senda de la idolatría aunque por otros medios. Pues la relación con el Dios de la Biblia, si es personal, no es porque hayamos personificado una fuerza, sino porque se da antes que nada como llamada. O mejor dicho, porque de Dios no podemos hacernos una imagen, cabe escuchar la voz del huérfano, la viuda, el extranjero, como la voz misma de Dios. Cualquier otro apaño es eso, un apaño. Aunque también es verdad que los hombres hacemos lo que podemos con Dios.

estampitas de la dicha (9)

agosto 29, 2012 § Deja un comentario

doxai (2)

agosto 29, 2012 § Deja un comentario

Aquí en Sant Pol, aunque sospecho que no sólo en Sant Pol, todas las adolescentes más o menos pijetas —¡todas!— visten igual. Y estoy convencido que, si les preguntaras por qué se visten así, la respuesta sería la misma: porque me gusta, porque me hace sentir bien. Probablemente, cada uno de ellas cree que sigue un gusto personal. Pero lo cierto es que en los gustos no suele haber nada personal. La moda siempre fue un dictado.

doxai (1)

agosto 29, 2012 § Deja un comentario

En la mesa de al lado, aquí en l'hugas de Sant Pol, unos discuten de religión. Yo pienso que todas las religiones son, en el fondo, la misma..., suelta uno como si fuera un hallazgo personal, cuando lo cierto es que esto es lo que dice hoy en día cualquiera que observe las diferentes religiones desde una cierta distancia. Se trata, sin duda, de un tópico de nuestros tiempos, de aquello que la gente da fácilmente por sentado. Por eso, quien defienda esta tesis desde los púlpitos, sean eclesiales o académicos, tiene las de ganar. El público le dará la razón sin apenas pestañear. El público siempre da la razón a quien confirma sus prejuicios. De ahí que el pensamiento sea siempre un asunto de pocos. Pues pocos son los que comprenden que la verdad solo puede revelarse haciendo frente a la evidencia.

sed magis amica veritas

agosto 29, 2012 § Deja un comentario

K. Rahner decía que el principio de la espiritualidad cristiana es que Dios puede y quiere tratar directamente con su criatura. Sin embargo, Juan Luis Segundo, también jesuita, escribió que Dios no le comunica inmediatamente al alma cuál es el servicio y alabanza que espera de ella. ¿En qué quedamos? Me atrevería a decir que no hay respuesta cristiana al dilema, en tanto que el cristianismo es, de hecho, un andar entre una cosa y otra. Pues el cristianismo oscila inevitablemente entre el Dios de Jesús, aquél con el que Jesús, según parece, llegó a intimar, y el reconocimiento de Dios como Crucificado, reconocimiento que no admite otra relación con Dios que aquélla que se da, precisamente, como relación con el Crucificado. Ahora bien, es gracias a esta indeterminación que el cristianismo llegó a convertirse en el crisol donde pudieron coexistir Atenas y Jerusalén.

comencemos por aquí

agosto 27, 2012 § Deja un comentario

Quizá tengamos que admitir que algo nos perdemos de la vida, por no decir la vida misma, allí donde no nos falta de nada o, mejor dicho, allí donde lo único que nos falta es eso que podemos comprar.

romanticismo alemán

agosto 27, 2012 § Deja un comentario

Es cierto que el romanticismo es hijo de la Reforma y, como tal, un fenómeno alemán. Y la Reforma es una cuña judía en el centro mismo del cristianismo. Pues solo a unos judíos se les puede ocurrir que la experiencia de Dios sea la de quien espera que regrese aquél que partió. Por eso mismo, es posible que haya más verdad religiosa en las grandes elegías de Hölderlin que en el catecismo holandés.

estampitas de la dicha (8)

agosto 27, 2012 § Deja un comentario

…y se oyeron voces en la casa deshabitada (y 2)

agosto 27, 2012 § Deja un comentario

Hölderlin la clavó muchas veces. Una de ellas fue cuando dijo, aunque sus palabras fueran otras, que la experiencia de los dioses —la experiencia de un más allá— solo podía darse modernamente como la experiencia de una pérdida y, por eso mismo, como nostalgia. Nos equivocamos, pues, si pensamos que los antiguos tenían un creencia falsa. Somos nosotros los que ya no habitamos un mundo de presencias invisibles. Que en el futuro los hombres no fueran capaces de apreciar lo que es un diamante no demostraría que hoy en día no haya en realidad diamantes.

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