seduction of the innocent
diciembre 19, 2010 § Deja un comentario
Si una mujer logra seducirnos es porque no se muestra por entero. Así, cedemos al influjo de su brillo —su gloria—, su máscara, su impostación. Difícilmente nos seducirá su sombra, su debilidad, su desnutrición. Sin embargo, es cierto que solo llegamos a vincularnos a su esencial falta de ser. No hay amor que valga que no sea la respuesta a una invocación. El resto es comercio.