meta-Darwin

febrero 2, 2011 § Deja un comentario

Un chimpancé puede, sin duda, reaccionar ante el olor nausebundo que desprende a veces su cuerpo. Sin embargo, solo un hombre se enfrentará a su mal olor: solo él podrá creer en lo imposible, a saber, que no debe tener lugar lo que, de hecho, tiene que ser. Una vez más lo más íntimo de uno mismo se revela como lo que apenas podemos soportar. Y puede que por eso mismo ya medie un abismo entre el hombre y el último de los monos.

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo meta-Darwin en la modificación.

Meta