solo Dios es bueno

febrero 28, 2011 Comentarios desactivados en solo Dios es bueno

No es casual que la santidad cristiana esté por encima de la beatitud. Ninguno de nuestros santos —ninguno de los que llegaron a responder a Dios— fueron, lo que se dice, vidas al margen de la tentación. Más aún: quien abraza el mal —quien consigue, contra sí mismo, amar a su enemigo— difícilmente puede desprenderse del olor de la sangre derramada. Quien anda entre pobres no acaba precisamente limpio. Por eso conviene cristianamente decir una y otra vez que del cielo no tenemos ni idea. De lo contrario corremos el riesgo de hacer de nuestros beatillos, santos antes de tiempo.

(Y quien objete que para ser santo antes hay que ser beato, debería tener en cuenta que la beatitud precede a la santidad solo en el orden del conocimiento. En este orden, primero va el síntoma y luego la cosa. La Iglesia, ciertamente, ha de poder declarar la beatitud para poder reconocer la santidad. Pero en el orden del ser primero va la respuesta —la santidad— y, luego, la integridad como el obligado horizonte de una vida marcada por la insoportable llamada de Dios.)

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo solo Dios es bueno en la modificación.

Meta