la mala educación
marzo 10, 2011 Comentarios desactivados en la mala educación
El problema del cristianismo happy es que hace de lo extraordinario, esto es, de la altura de Dios, algo ordinario, en definitiva, algo demasiado familiar como para que sea digno de nuestra ciega confianza. Si Dios estuviera al alcance de quien se sienta en un cojín, la experiencia de Dios sería homologable a la que proporciona un superdildo. Pero no parece Dios que esté por la labor. Por esto resulta incomprensible que alguien se extrañe de que un dios a la medida de mi satisfacción acabe por perder el aura originaria de la divinidad. Tal y como ya supo verlo Walter Benjamin, no puede haber una genuina experiencia de aquello que se da por entero según el estrecho rasero de nuestra subjetividad.