de profundis
abril 22, 2012 § Deja un comentario
Será cierto que hay dos profundidades. Una se da como la experiencia de otra dimensión. La otra como la de un límite infranqueable. Una te permite alcanzar una mejor vida. La otra te mantiene a la espera de lo en modo alguno puede tener lugar. Una concibe lo profundo como la fuente del ser. La otra como esa realidad que tuvo que ser negada para que fuera posible el mundo. Una te invita a disoverte en el océano. Otra te arroja más allá. Una concibe a Dios como la sustancia del mundo. Otra como la imposibilidad que transfigura el mundo.