a vueltas con el utilitarismo (2)

abril 19, 2013 § Deja un comentario

Igualdad no equivale a sacralidad. Donde hay sacralidad hay igualdad, pero no al revés. La igualdad no pude defenderse hasta el final sin sacralidad. El utilitarismo (siguiendo las huellas del primer liberalismo de Locke) pretendió dar gato por liebre, sustituyendo el carácter sagrado (esto es, intocable) de la vida humana por una supuesta igualdad originaria. Sin embargo, si toda vida vale por igual, entonces no toda vida vale por igual. Si toda vida vale por igual, dos vidas valen más que una, del mismo modo que dos euros valen más que uno. Y si esto es así, entonces la vida del que está a punto de descubrir la vacuna contra la malaria, la vida de la que dependen millones de vidas, vale más que la del indigente que apenas sabe dónde caerse muerto. Donde toda vida vale por igual es inevitable ponerse a contar. Lejos estamos, pues, del absurdo creyente que reconoce a ese mismo indigente como el Señor.

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