esferas
abril 25, 2013 § Deja un comentario
Es posible que el cristianismo sobreviva, al menos durante unos cuantos siglos más. Ahora bien, lo que habrá perdido por en medio será su carácter universal, su catolicidad. El cristianismo sobrevivirá como una opción, una secta entre otras, aunque congregue a millones de fieles en la plaza de san Pedro. Pues mal favor le hacen al catolicismo cristiano quienes dan por hecho que Dios existe porque así lo sienten. Es necesaria una nueva apologética, una nueva defensa de la convicción creyente que no deje en manos del cosquilleo interior la demostración de la realidad de Dios. Ciertamente, un Dios que existe, no existe, como decía Bonhoeffer. Pero de ahí no se deduce que Dios no sea real. Lo que se deduce es que la realidad de Dios no puede comprenderse en los términos del ente, ni siquiera donde ese ente deviene oceánico. Que el encontrarse cabe Dios no consiste en suponer que hay por ahí una especie de mega-ángel de la guarda, aun cuando, sin duda, está sea la manera más honesta de encontrarse cabe Dios mientras seguimos en la infancia. O el cristiano se toma en serio a Nietzsche, o la eucaristía acabará siendo una merendola para niños. Aunque, visto lo visto, quizá a muchos ya les parezca bien.