simul iustus et peccator
agosto 18, 2017 Comentarios desactivados en simul iustus et peccator
El hombre existe en el infortunio como afortunado. En el infortunio, porque solo deja de ser una alimaña para devenir un espectro. Como reo del hambre devora cuanto está a su alcance. Como espectro vaga por el mundo sin saber de quién es imagen. Y como espectro que encubre la bestia necesita un enemigo contra el que afirmarse. El mal nace de la lucha del hombre contra el mal. El hombre, por este lado, no merece la vida que le ha sido dada y, así, sea por su acción o su indiferencia, vive con el estigma del culpable. Sin embargo, si sigue en pie —si aún no ha sido aniquilado de la faz de la tierra por las potencias del bien— es porque existe bajo una medida de gracia. Y esta es su fortuna. Aunque lo ignore.