filo-sofía

septiembre 18, 2018 Comentarios desactivados en filo-sofía

La filosofía es amor a la verdad, a lo que en verdad tiene lugar y no simplemente sucede. Ahora bien, quien ama persigue lo amado. Y si la verdad hay que perseguirla o buscarla es porque la verdad no termina de coincidir con lo que nos parece verdadero. Tarde o temprano, nos damos cuenta de que nada permanece. Que con el paso de los días todo termina siendo otra cosa. Incluso lo que creímos inalterable. De ahí que quepa preguntarse qué hay de sólido —qué de consistente— en cuanto simplemente sucede o pasa. Incluso en lo que respecta a la búsqueda de la verdad. El idiota, en el sentido literal, no siente la necesidad de preguntárselo. Pues el vive de su ilusión. Fácilmente, cree que las cosas son según la medida de su fantasía o creencia. Y todos somos idiotas de entrada. Por eso la filosofía no es para el idiota. La filosofía, suele decirse, nace del asombro. Cierto. Pero también, y quizá sobre todo, de la sospecha. Cuando menos, porque cabe sospechar de que no sabremos qué está en juego —qué es lo que importa— hasta momentos antes de morir, si es que algo importa. Sin duda, podemos saber lo que importa —podemos decírnoslo— como sabemos que no viviremos siempre. Pero una cosa es saber o dar por descontado y otra caer en la cuenta. Y de lo que se trata es de esto último, de que nos tiemblen las piernas. Al menos, un poco. Por eso la filosofía, en tanto que modo de vida, es un intento de anticipar el momento de la verdad, el momento de la pérdida. Como si nos hubieran dicho que apenas nos quedan unos meses de vida. O como si se lo hubieran dicho a nuestros hijos.

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo filo-sofía en la modificación.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: