en falso

octubre 1, 2018 Comentarios desactivados en en falso

El hombre siempre se encuentra en falso ante Dios. De hecho, ni siquiera puede decir hasta qué punto tiene fe. Nunca podemos asegurar, salvo ingenuidad, de qué seremos capaces cuando llegue el momento de dar un paso al frente. De hecho el sujeto capaz de responder a la demanda de Dios no deja de ser un resto de hombre, aquel cuyo centro se encuentra fuera de sí. El hombre siempre responde a la voluntad de Dios etsi deus non daretur. Como si no hubiera Dios. Incluso cuando pisa tierra sagrada, desde Auschwitz hasta Alepo, con las alforjas llenas de creencia. Ahora bien, esto quizá resulte más liberador de lo que pudiéramos suponer inicialmente. Como si el cristianismo, al dar por descontado que incluso nuestra fe se halla en manos de Dios, hubiera zanjado de una vez por todas el asunto de la preocupación religiosa. Pues el tema no es Dios o, mejor dicho nuestra justificación ante Dios, sino aquel que sufre, precisamente, la falta de Dios. Quien vive angustiado por no saber hasta qué punto se encuentra a la altura de lo que Dios quiere aún vive demasiado centrado en sí mismo. Como si Dios no nos hubiera dicho olvídate de mí y ocúpate de aquel que cuelga de un poste en mi nombre. Pues la redención no es un asunto tuyo. Al hombre, en cualquier caso, tan solo le cabe esperar. O implorar misericordia. O también ponerse a tiro, sabiendo que el tiro de (la) gracia no lo da el hombre. Desde nuestro lado no podemos ir mucho más allá de adonde fue el joven rico.

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo en falso en la modificación.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: