revolution

diciembre 12, 2018 Comentarios desactivados en revolution

En la modernidad Occidental y para una sensibilidad progresista, el prestigio de la revolución, sobre todo a partir del mayo del 68, corre parejo al desprestigio de la norma y, en última instancia, de la autoridad paternal, en el sentido más amplio de la expresión. Sin embargo, la pátina moral de la revolución termina con el tiempo transformándose en el oropel, efímero, de la rebelión. De ahí que el rebelde, para el progre por defecto, ya se encuentre legitimado por el simple hecho de serlo. Como si aquellos que no participan de la kale borroka se situaran automáticamente en la orilla de los malos, del status quo. Y en esto consiste el error de la izquierda hoy en día: en confundir las churras con las merinas. La rebelión no deja de ser el circo de los que, teniendo pan, tienen la necesidad de justificarse a sí mismos como héroes morales. Pero mientras arden los contenedores, los bancos siguen prestando sin límite, lo cual, para quien sabe de qué va el asunto, es la raíz del empobrecimiento de tantos hoy en día.

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo revolution en la modificación.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: