Dios contra dios

enero 27, 2020 § Deja un comentario

Supongamos que llegáramos a saber que estamos en manos de unos seres de otra dimensión, cuya inteligencia y poder fuesen inconmensurables. Supongamos también que fuéramos su creación —y que llegáramos a constatar que, de hecho, juegan con nosotros—. ¿Deberíamos doblegarnos ante su evidente superioridad? Es posible que muchos lo intentasen. Pero no creo que todos pudiéramos. *Gracias a Dios*, algunos llevan en los genes la rebeldía contra dios. Quizá sea esta la mayor obra de Israel: habernos convertido, por suerte, en incapaces de dios. Pues, no hay otro Dios que el que no aparece como dios —el Dios que los mundos tienen pendiente, el Dios de la promesa de Dios—. Ahora bien, ¿diríamos lo mismo si los *dioses* fuesen buenos —si de algún modo nos cuidasen—? No me atrevería a decirlo. En realidad, esta es la creencia de la mayoría de los que creen. Sin embargo, puede que la idea de un espectro bonachón sea la puerta trasera por donde se cuela la incredulidad o, lo que viene a ser lo mismo, la idolatría. Ciertamente, Israel confía en la misericordia de Dios. Pero confiar, aunque sea sobre la base de los indicios, no es dar por descontado. Sobre todo, si tenemos en cuenta que no terminará de haber Dios donde sigamos haciéndonos los sordos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo Dios contra dios en la modificación.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: