dentro, fuera

junio 20, 2021 § Deja un comentario

Cada hijo es único para sus padres. Ahora bien, desde la distancia del espectador, esto es así en cualquier caso. Por tanto, los hijos no serían únicos, sino que tan solo se mostrarían a sus padres como si lo fueran. Evidentemente, lo que aquí está en juego es desde qué óptica se decide cuanto es en verdad. Hoy en día, nos decantamos —y quizá sea esta la mayor herencia de Grecia— por la perspectiva teórica: en lo relativo al saber, tan solo vale lo objetivo. Sin embargo, lo objetivo es siempre una abstracción. Para un dios imparcial nada otro aparece o se da. La razón, en su ejercicio metódico, opera como un lecho de Procusto. De este modo, queda amputado cuanto sobresale de sus límites. Y sin embargo es posible que haya más realidad en lo esencialmente extraño que en lo reducible a los esquemas de la conciencia; más realidad en el don que en aquello que devino objeto de dominio.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo dentro, fuera en la modificación.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: