del ver y la verdad, esto es, de Caín.

abril 29, 2022 § Deja un comentario

Nos preguntamos qué hay de verdadero —de sólido— en cuanto hay o nos ocupa. ¿Acaso que lo que hay es que no hay nada sólido —que todo es un ir y venir? Otra sería la respuesta si por verdadero entendiéramos lo que en verdad tiene lugar. Pues entonces comenzamos a pisar aire. Al menos, porque lo que tiene lugar no se decide de nuestro lado —desde el criterio—, sino desde el lado de la interpelación del aún nadie. Aquello que tiene lugar —aquello que acontece y no simplemente pasa—, y aquí sobra el aquello que, es por defecto la alteridad, lo extraño avant la lettre. Sin embargo, la alteridad no se da en los tiempos del presente indicativo. Su realidad, la de un fue inmemorial —la de un continuo retroceso con respecto a su forma, aunque puede que, por eso mismo, la de un eterno por-venir. Y es que ver es reducir, asimilar, re-presentar. En la representación, la alteridad es tan solo un presupuesto —lo que tuvo que dejarse atrás (y por eso mismo roza la irrealidad). La mente es un lecho de Procusto. De ahí que no sea casual que la primera intervención de YWHW sea una demanda: ¿dónde está tu hermano Abel? Como si se nos quisiera dar a entender que únicamente el semejante se revela como hermano donde topamos con nuestra orfandad.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo del ver y la verdad, esto es, de Caín. en la modificación.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: