decir clásico es decir conservador

junio 1, 2022 § Deja un comentario

La convicción de los de letras es que, a pesar de nuestro prejuicio ilustrado, Platón no ha sido superado —los clásicos, en general. O lo ha sido en el sentido hegeliano de la palabrar superación, a saber el de conservar en su seno aquello que supera. Como las marcas de la crucifixión. Creer lo contrario es no saber de lo que se habla. De ahí la importancia de leer a Platón, de comprender qué dijo —y de paso, también la Biblia. Pues somos, en gran medida, el resultado de lo que se coció en la Atenas del siglo V a.C. Nuestras preguntas —nuestra inquietud, nuestra enfermedad— no es exactamente la misma que la de los aborígenes del Mato Grosso.

Actualmente, está de moda estudiar otras tradiciones. ¿Por qué limitarse a nuestros clásicos? ¿Acaso los esquimales no tienen poetas que exigen igualmente nuestra atención? ¿No es pecar de eurocentrismo destacar solo a los nuestros? Más aún: ¿acaso no tenemos derecho a elegir una identidad? Como si la Universidad tuviera que presentar, a la manera de un puesto de venta ambulante, los diferentes productos para que los estudiantes pudieran decidir qué quieren ser de mayores.

Sin embargo, quien se hace estas preguntas no parece que se haya preguntado antes si es cierto que la identidad se elige como quien opta por una chaqueta azul en vez de gris. Evidentemente, seríamos muy distintos si hubiéramos nacido en el Congo en vez de en Europa. Pero es un error creer que la libertad consiste en escoger entre diferentes opciones sin estar condicionado por nada. Pues quien ejerciera esta libertad no sería nadie. Y un nadie solo puede elegir tirando una moneda al aire. Donde recurrimos al azar, no hay propiamente elección —no hay voluntad—, sino en cualquier caso selección arbitraria.

Es difícil evitar la impresión de que quienes reniegan de Platón en favor, pongamos por caso, de las tradiciones orales de Papúa Guinea, las cuales poseen, sin duda, un notable valor, se aproximan a lo denso de la existencia desde la expectativa del consumidor. Demasiado hinchados de narcisismo como para intuir, cuando menos, que lo denso exige otra munición que la que proporciona la curiosidad o el barniz cultural. Al menos porque nuestra densidad es, precisamente, nuestra (y lo nuestro no vino de ayer). Es verdad que no pecan de eurocentrismo. Pero solo porque siguen centrados en sí mismos.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo decir clásico es decir conservador en la modificación.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: