el cristianismo en clave normal
julio 9, 2022 § Deja un comentario
Un padre es, para el niño, un dios. Sin embargo, tarde o temprano, se revela como un pobre hombre. Su antiguo poder se muestra como el de un fantasma: un poder en falso, un trampantojo, una impostación. El hijo, entonces, puede hacer dos cosas: o despreciarlo, o rescatarlo. En el fondo, el padre solo nos exige una cosa: quiéreme; pues no soy lo que parece. Es, como sabemos, el primer mandamiento. El hijo es fiel al mandato del padre donde abraza su impotencia —su humanidad—. Y por eso el padre llega a ser el que es.
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