de Dios y dioses
junio 1, 2023 § 1 comentario
Con frecuencia he dicho que la distancia entre un dios y los hombre es análoga a la que media entre un hombre y un ácaro del polvo. Y esto de algún modo podemos darlo por bueno. Ahora bien, los dioses, como personificación de los poderes que rodeaban la existencia, siempre permanecieron cerca del hombre, aun cuando hubiera que andarse con tiento. Basta con leer cualquier tratado de fenomenología de la religión para hacerse una idea. Tan solo por medio de Yavhé —un Dios que en sí mismo carece de entidad—, lo divino se presenta como inconmensurable. Es con la irrupción de la distinción entre el verdadero Dios y los falsos dioses que comenzamos a emanciparnos de la divinidad. Israel estuvo a punto de hacer de Dios una abstracción… si no fuera porque un Dios sin otro modo de ser que el de un cuerpo que conserva las llagas de la cruz es en sí mismo voluntad, aquella por la cual Dios sale de sí hacia lo otro de sí para llegar a ser alguien. De Israel a Hegel media, ciertamente, un paso.
• por un lado, ausencia de Dios en la realidad cotidiana y el fracaso de Dios en transformar al hombre.
• por otro lado, la búsqueda de Dios por reconocerse en el hombre y la reconciliación a través del sacrificio del Crucificado.
sin olvidar, que hay preguntas desagradables, que están ahí y que otro preguntaría y respondería así :
• PREGUNTA: ¿cómo podemos entender el fracaso de Dios a través de la imagen del Crucificado y su aceptación de la deformidad del hombre? ¿De qué manera este fracaso puede ser visto como un punto de partida para una nueva creación?
• RESPUESTA: la representación de Dios a través del Crucificado, quien sufre y cuelga de un madero como un abandonado de Dios, plantea un escenario en el cual el fracaso de Dios se convierte en un punto de partida para una nueva creación. Este fracaso puede ser interpretado como una aceptación de la deformidad del hombre y una renuncia a embellecerlo, lo que a su vez abre la posibilidad de una transformación radical y un inicio fresco en la relación entre Dios y el hombre.