hobbesiana 2
agosto 24, 2023 § Deja un comentario
El nuevo comienzo al que apunta la esperanza cristiana ¿podría seguir admitiendo al Dios de las alturas? Pues si Dios fuese, de nuevo, el Altísimo, ¿no volveríamos a las andadas? ¿Acaso no fue este el Dios que se le reveló a Job, el Dios de Isaías, el Dios al que se le deben por igual la luz y la tiniebla? Que Dios sea el absolutamente otro ¿no exige que donde hay bendición tenga que haber maldición? ¿Es que no es cierto que donde todo fuese luz no habría precisamente luz ni, por consiguiente, mundo? Puede que todavía estemos lejos de comprender qué significa que el pistoletazo de salida de la nueva creación lo diese, no ya Dios, sino aquel con quien Dios se identifica —y sin el cual no es aún nadie.
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