espacios seguros
abril 5, 2025 § Deja un comentario
Hoy topamos, y de manera a menudo agresiva, con la necesidad de habilitar espacios seguros. Vale. Sin embargo, la pregunta es hasta qué punto podemos asegurar un espacio. Donde pretendemos asegurarlo normativamente hasta el final, es decir, al margen del sentido común, caemos en una especie de neurosis colectiva… como podemos constatar casi a diario. Y es que la búsqueda de un espacio seguro es lo más parecido a diseñar un espacio virtual… en donde el otro no tiene cabida. Pues que haya otros significa que pueden irrumpir molestamente, incluso dañándonos.
La cuestión, ciertamente, es en qué medida pueden molestarnos —qué cantidad de daño deberíamos poder tolerar. Pero donde la respuesta es ninguno, la convivencia deviene un infierno. Pues vivir significa rozarse. Y los roces, inevitablemente, hieren la piel… aunque el tamaño de la herida dependerá, sin duda, del tipo de piel. Más aún: porque esto es así, tenemos palabras como disculpa y perdón. La tolerancia cero con respecto a cualquier roce o insinuación es un eufemismo de intolerancia. Y donde rige la intolerancia, no hay perdón que valga. En su lugar, el peso de la dura lex. Aunque, a continuación, añadamos el sed lex.
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