Hume y la compasión
diciembre 11, 2025 § Deja un comentario
La cuestión es si la mirada del otro simplemente nos conmueve o, también, interpela. Realmente. Ahora bien, si fuese esto último, entonces debemos responder —y no tan solo reaccionar emocionalmente. La cuestión es por qué debemos. —por qué, en definitiva, esa mirada nos juzga.
Israel lo tuvo claro desde el principio —o casi: la aparición y el deber de preservarla de la profanación —al fin y al cabo, de nuestra impiedad o indiferencia— son las dos caras de una misma moneda. Aquí, no hay simetría que valga. Y lo que esto significa es que el punto de partida —aquello que, por defecto, se asume existencialmente como indiscutible— no es la autonomía, sino una extrema heteronomía.
Esto es lo que, al fin y al cabo, quiso decirnos Emmanuel Levinas. Y con ello no se limitó a exponer una opinión —un me parece que es así. Más bien, un es así… aun cuando no nos lo parezca. De ahí que, tarde o temprano, tengamos que pelearnos con la metafísica —con la necesidad de alcanzar una cierta lucidez.
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