Hegel para dummies
junio 24, 2026 § Deja un comentario
Hay el haber. Pero ¿qué es el puro haber? Nada. El puro haber no es. Decir nada y decir puro haber es, por consiguiente, lo mismo. La nada, sin embargo, no es nada. Dicho de otro modo: la nada no (es nada). Ahora bien, esto significa que negación de sí es inherente a la nada. Esta negación de sí se dirige lógicamente a lo otro de sí: el haber de las cosas. El haber es y nada es que no se realice. Por tanto, el mundo es la realización de una nada que es no siendo nada. Esto es, tiempo, devenir. Por eso hay mundo: porque la nada es no siendo nada. La nada es, por eso mismo, el poder de ser de lo absoluto, un poder de ser que no es anterior al mundo, sino su envés.
De ahí que entender lo anterior supone entender que lo absoluto es reflexión. Pues la reflexión coincide con la negación de sí. Al fin y al cabo, no hay sujeto que no sea otro para sí mismo. La contradicción y la autorreferencia son el núcleo duro de lo real.
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