reductio
septiembre 28, 2026 § Deja un comentario
La operación fundamental de la razón es la reducción de la diversidad a un denominador común. Así, quien sabe de mujeres, pongamos por caso, podrá decir que las mujeres son así o asá. Podrá también clasificarlas según su temperamento. Pero la clasificación presupone, precisamente, lo común: el que sean mujeres. Todo es agua.
Sin embargo, el logro supremo de la razón no consiste en la reducción, sino en el reconocimiento de la singularidad absoluta. De este modo, quien sabe de teatro, no solo será capaz de distinguir una obra tetral de una novela —obviamente—, sino que también podrá reconocer el carácter literalmente extraordinario de Hamlet. Esto es, Hamlet queda fuera de lo común…. aun cuando posea lo común a una obra de teatro. Y queda fuera porque podremos asistir a una representación de Hamlet una y otra vez y aún estaremos lejos de agotar su significado. Como si siempre quedase aún algo por decir. O, mejor dicho, por escuchar.
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