cuestión de dogma

agosto 1, 2011 Comentarios desactivados en cuestión de dogma

Las actualmente incomprensibles tesis cristológicas de Nicea, las que con el tiempo condujeron a la dogmática trinitaria, obedecían al propósito —a la necesidad, mejor dicho— de exponer, a la vista de los hechos, cuál tenía que ser la relación con Dios de aquél que, como enviado de Dios, murió como un abandonado de Dios. El gran problema era cómo un hombre de Dios —y éste era, sin duda, un dato inicial para los creyentes— podía morir como un maldito. Y el problema no podía ser de otro, teniendo en cuenta que la trascendencia de Dios era lo que, en modo alguno, podía ponerse en cuestión. Sin embargo, probablemente hoy en día, quien quiera participar de esa misma fe, tenga que recorrer a la inversa el mismo camino. Hacerlo en el mismo sentido que durante el siglo IV dC conduce, como es obvio, a la esterilidad creyente. Y es que, a la vista de esos mismos hechos, la cuestión para nosotros no es tanto qué pasa con el enviado de Dios, sino qué le ocurre a Dios mismo en esa Cruz. En verdad, seguimos estando más cerca de Job que de Oriente.

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo cuestión de dogma en la modificación.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: