un día en el campo
febrero 2, 2012 § Deja un comentario
No es que no podamos entender lo que ocurrió en Auschwitz. Es que no debemos entenderlo. Aquí el pensamiento, como el cuerpo de quienes no cedieron, debe respirar el aliento de la resistencia. Y es que la realidad del läger es invisible para el espectador que busca una buena explicación tanto del horror como de la santidad.