la eternidad de Dios

septiembre 20, 2018 Comentarios desactivados en la eternidad de Dios

Dios es eterno. Pero no porque sea una cosa eterna, aunque espectral, sino porque, mientras estemos en el mundo —mientras sigamos siendo capaces de decir yo—, encontraremos a faltar al enteramente otro. De Dios no tenemos más, aunque tampoco menos, que el rostro transfigurado del que fue crucificado en su nombre. La eternidad de Dios es la de aquel que no es nadie sin su reconocerse en el hombre. Pero por eso mismo la de aquel que siempre difiere del cuerpo en el que se reconoce. Un creyente se encuentra enteramente sometido a Dios. O lo que viene a ser lo mismo, su yo es el de Dios. Ahora bien, esto es así porque ha sido reconocido por Dios como su imagen o, por decirlo a la manera teológica, porque ha sido aceptado como hijo por medio del Hijo. No es casual que, cristianamente, la redención se conciba no como un mundo de almas dopadas de felicidad, sino como re-creación o, si se prefiere, como un mundo fraternal, una nueva tierra. Incluso en los cielos, Dios seguiría siendo un misterio. Otro asunto es que, imbuidos de modernidad, no cueste admitirlo. Pero probablemente esto tenga que ver nosotros, antes que con Dios.

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo la eternidad de Dios en la modificación.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: