tiempo y verdad

enero 22, 2019 Comentarios desactivados en tiempo y verdad

El cuerpo es, ciertamente, una prisión para quien, cuando menos, ha sentido el temblor del asombro. La fuerza del instinto te impide caer en la cuenta del milagro, salvo ocasionalmente. O por decirlo de otro modo, dificulta permanecer en la verdad. Pues la verdad es lo que en verdad acontece y no tan solo sucede. Y únicamente acontece el milagro, mejor dicho, el carácter excepcional de cuanto es degradado por las exigencias de la adaptación. Existimos de espaldas a la verdad, a lo que es debido, en el sentido literal de la expresión, el que conecta con la experiencia del don o de la deuda. El milagro es que la vida nos haya sido dada desde el horzionte de la nada o, en bíblico, de la des-aparición de Dios. El cuerpo, sencillamente, no nos acompaña en nuestro querer dejar atrás la oscura luminosidad de la ocupación diaria. Los mayores podrán imponerte esta verdad cuando aún eres joven. Pero no la entenderás. Más bien creerás, ingenuamente, que se trata de la ley que cercena la libertad de los cuerpos. Y cuando la entiendes —cuando comprendes que, antes de tiempo, tan solo podemos estar cabe la verdad donde el cuerpo se encuentra sujeto a la liturgia— acaso ya no quede mucho tiempo por delante. Vivir, lo que se dice vivir, siempre en las postrimerías.

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo tiempo y verdad en la modificación.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: