CEO

marzo 21, 2019 Comentarios desactivados en CEO

Ayer escuché una breve charla sobre el éxito profesional dirigida a bachilleres. La mujer que la daba, alta directiva de una farmacéutica, insistía en que, si se quiere tener un buen empleo, uno tiene que estar dispuesto a trabajar duro (y constantemente). En el fondo, se trata —nos decía— de amar aquello a lo que uno se dedica. A propósito de este asunto, recordó que a ella, en su época de estudiante, no le interesaba la filosofía —comprensible—, en cambio sí, y mucho, la química. Con la filo apenas llegaba al cinquillo. En química, sin embargo, no paraba de sacar sobresalientes. De acuerdo. Ahora bien, ¿vale la pena? Quiero decir si tiene algún sentido dedicar toda una vida —de hecho, las jornadas laborales no parecen tener límite—, a incrementar la venta de cremas faciales (pues este era el sector en el que trabajaba). ¿Acaso podemos amar la productividad? ¿Es posible que haya cometido, como tantos otros, un error existencial? ¿Es posible vivir una vida equivocada? A pesar de que disfrutemos haciendo lo que hacemos. Las moscas también disfrutan del azúcar. Pero vuelan dando círculos a su alrededor. Tenía razón Northrop Frye cuando decía que los personajes de una novela —y, por extensión, de la vida— se dividen entre los que están a favor de la búsqueda —los que poseen una inquietud por lo que importa— y los que no.

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo CEO en la modificación.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: