consuelo y verdad

septiembre 19, 2020 § 5 comentarios

La gente, por lo común, está hecha polvo. Vive la vida a presión, (y si no, lo que pesa es la costumbre: nada nuevo bajo el sol). También, y cada vez más, con desesperación. Muchos, sin duda, creen que son felices. Pero quizá porque no se preguntan si en realidad lo son. De ahí, la necesidad de tener con qué distraerse. Y si uno sufre más de la cuenta o pierde pie al preguntarse por el porqué, buscará algo con lo que consolarse. Hay mucha soledad (y con ella, su enmascaramiento: que si Instagram, que si postureo o buena cara). Preferimos ignorar la verdad o mejor, su búsqueda. Más bien, lo que compramos es ilusión. Que alguien nos diga, pongamos por caso, que hay alguien más allá que se preocupa por nosotros, aunque a veces no lo parezca. O que el astrólogo nos asegure que todo irá bien. O ceder a la fantasía romántica. Lo dicho, consuelo. De hecho, lo habitual es que los que apuntan a la verdad, aun cuando esta al final adopte la forma de lo paradójico —o puede que por eso mismo—, sufran el destino de Casandra. La verdad nunca fue una solución. O mejor dicho, una solución que estuviéramos dispuestos a admitir. Hace falta mucha musculatura para vivir en el espíritu de la verdad. Sobre todo, cuando va cargado de una esperanza en la que espontáneamente no podemos creer.

§ 5 respuestas a consuelo y verdad

  • Iñaki dice:

    Buenos días,
    quizá siempre ha sido así, que estamos hechos polvo (puede ser porque lo somos), y también que nos cuesta mirar hacia arriba, para muestra Amos 4, 6-13.
    La idolatría nos acompaña siempre, en nuestro tiempo es internet el que ocupa el puesto de Dios.
    Sin embargo, siempre queda ese resquicio de esperanza que proclama el Salmo lleno de asombro: ¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él?
    Un saludo
    Iñaki

  • Iñaki dice:

    Josep, a raiz de una primera lectura que estoy llevando a cabo de tu libro, me ha surgido una pregunta. ¿Qué piensas acerca de las palabras de Jesús contenidas en Mt 7, 7-11?
    Si Dios, como dices, está a la espera de encontrarse a través nuestro, esperando nuestra respuesta ante su rostro manifestado en el necesitado, esperando la reconciliación mutua para recuperar su identidad, pero siendo en una alteridad absoluta y por tanto no intervencionista respecto de nuestros caprichos ¿a qué tipo de petición se refiere? obviando la interesada para que nos vaya mejor en este mundo (dinero, poder, salud, etc).
    Si su modo de ser queda plasmada en el amor al prójimo, ¿qué podemos pedirle que no sea ser como el buen samaritano? ¿la Gracia para actuar como él, ya que somos unos inútiles?
    Disculpa si divago y no acierto a comprenderte bien, pero es una duda que ha surgido seguramente debido a una primera aproximación rápida, inacabada y poco meditada de tu obra.
    Muchas gracias como siempre
    Iñaki

  • josep cobo dice:

    Iñaki, si me permites, te respondo con el lápiz grueso. Los evangelios hay que leerlos desde la óptica del final. Pues narran el fracaso, por decirlo así, del Jesús “religioso”, el que andó por Galilea predicando la inminente irrupción del Reino de Dios. Getsemaní constituye el límite que separa, aunque no como si no tuvieran nada que ver, el Jesús predicador del Jesús predicado. De ahí que la oración del huerto no termine de casar con Mt 7, 7-11. En Getsemaní, Jesús topa con el silencio de Dios. Como tampoco termina de encajar con el padrenuestro. Pues, como decía Metz, el padrenuestro es, en definitiva, un pedirle a Dios por Dios (y aquí viene al caso lo que dices a propósito de que, en la oración, el creyente se abre a la gracia). Ciertamente, la oración cristiana acaba con un “hagase tú voluntad”. Ahora bien, esta voluntad no es la de un “deus ex machina”… contra lo que quizá supuso Jesús cuando dijo “pedid y se os dará”. Pues el Dios que se revela en la cruz es un Dios que no quiere ser sin la respuesta del hombre, lo cual choca contra el presupuesto de una sensibilidad tópicamente religiosa. De ahí que no haya Padre sin Hijo, ni Hijo sin Padre. Si no distinguiéramos entre el Jesús predicador y el Jesús predicado —si la cruz no hubiera revelado el quién de Dios—, entonces Jesús no sería más, aunque tampoco menos, que un maestro de bondad que tuvo un mal final. Jesús no fue por ahí diciendo que él fuese el quién de Dios. Esto se nos reveló al pie de una cruz (y junto a una tumba vacía, por decirlo así). Dios cumplió con su promesa —respondió a nuestra petición de Dios—. Pero no tal y como lo esperábamos.

  • Alex dice:

    Josep,

    ¿La religión no es también una forma de consuelo frente a la soledad y la nada, igual que el astrólogo o la nueva ilusión? ¿no es sencillamente otro “chupete” mucho más sofisticado?

    Alex

  • josep cobo dice:

    Claro. O algo muy parecido. Pero el cristianismo no es, estrictamente, una religión. Pues en la religión, Dios es al margen del hombre… como podría ser el caso de un extraterrestre cuya inteligencia y poder fuesen inconmensurables. Y no es esto lo que confiesa el cristianismo… aunque sea lo que tienen en la cabeza muchos creyentes. Incluso en los cielos, Dios, como enteramente otro, seguría estando por ver. Dios no tiene otro rostro que el de un crucificado en su nombre (y un crucificado que volvio a la vida con la vida de Dios, en el doble sentido del genitivo. Otro asunto es lo que esto en realidad significa). En cualquier caso, la esperanza cristiana no es un consuelo fácil. De hecho, no se articula en los términos de un saber del que quepa disponer. No es causal que las imágenes de dicha esperanza sean, literalmente, increíbles. La fe apunta, en definitiva, a la posibilidad de lo que, desde nuestro lado, se presenta como increíble. Y ello en nombre de un gesto de bondad en medio del infierno. No hay fe sin testimonio.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo consuelo y verdad en la modificación.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: