la sabiduría de un taxista

julio 8, 2021 § Deja un comentario

El problema no es vivir equivocado, sino morir equivocado, me dijo Eudaldo, el taxista con el que fui el otro día. En su guantera tenía Confesión, de Lev Tolstoi. También me habló de su padre, que murió cuando él tenía nueve años. Terrateniente en Ecuador, y a pesar de su profunda convicción cristiana, el obispo le tenía vetada la entrada en la iglesia por no pagar el diezmo: “si lo quieren, que trabajen la tierra”. En cambio, se preocupaba de que ningún campesino pasara hambre. “Cojan lo que necesiten de la cosecha; que sus hijos puedan comer a diario. Nosotros tampoco necesitamos tanto”. Esta fue su herencia. “Tan solo importa el amor que ofrecemos, aunque sea solo a veces”. Estas fueron las palabras con las que Eudaldo me despidió. Y luego dicen que no hay ángeles.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo la sabiduría de un taxista en la modificación.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: