de cimas y simas

febrero 18, 2022 § Deja un comentario

Como dicen los musulmanes, topamos con Dios donde nuestro rostro se inclina sobre la tierra. Dios no se encuentra, por tanto, en las cimas, sino en las simas de la historia. Nos encontramos cabe Dios donde mordemos el polvo. Esto es, ante Dios, sin Dios. Ahora bien, que una sima sea la cima en la que cabe encontrarse con Dios supone la inversión de los criterios con los que el mundo juzga al hombre. Es el cristianismo, y no el delirio nietzscheano acerca del übermensch, lo que conduce a una genuina subversión de la moral. Nietzsche es humano —demasiado humano— como para invertir los valores de Adán. Como si Nietzsche, o mejor dicho los nietzscheanos, aún siguieran presos del sueño infantil de ser como Dios. Nietzsche, ciertamente, no concibió la superación de lo humano como ideal, sino como el destino ineluctable de una época sin Dios. Pero es que ya nos hallábamos sin Dios desde la caída. Al menos, hasta que el hombre de Dios, abandonado por Dios, se abandonó a Dios.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo de cimas y simas en la modificación.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: