a la inversa

diciembre 6, 2022 § Deja un comentario

Se dijo que si Dios no existe, todo está permitido. Sin embargo, ¿no sería más bien que precisamente porque Dios no existe —o si se prefiere, porque el haber de Dios no es el los entes—, no todo está permitido? Es como sucede con los hermanos que se quedaron huérfanos: que se deben uno al otro. De hecho, el que Dios aún andara por por ahí no impidió que Caín levantara la mano contra Abel. Más aún, si Caín se atrevió a derramar la sangre de Abel fue porque no pudo soportar las preferencias de Dios.

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