con qué has de contar
junio 3, 2026 § Deja un comentario
La plata va con la ganga. La belleza de un cuerpo, con su tara. El gusto, con el disgusto. Quizá amar, en buena medida, consista en cargar con el peso de una mochilla ajena. Y no por resignación, sino porque el que ama busca la plata de aquel a quien ama… pues ha llegado a percibir su brillo en el interior de la mina. Al fin y al cabo, amar fue siempre perseguir un resplandor esquivo. De ahí que nos equivoquemos donde creemos que, en lo que respecta al amor, podemos ahorrarnos la resistencia, la fricción, el no.
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