dichosos
septiembre 14, 2026 § Deja un comentario
Decía Pascal que incluso los que se ahorcan buscan la felicidad. No hay quien no pretenda ser feliz. Sin embargo, la felicidad tiene más que ver con lo que uno es que con un estado. No decimos estoy feliz, sino soy feliz (o no). De ahí que la felicidad —y aquí hay que tener en cuenta que esta asume los momentos de insatisfacción— no se alcance persiguiéndola directamente. Más bien, se trata de un producto lateral, un además o de paso. El tema, de hecho, es otro: ¿qué quieres —amas o buscas— realmente? ¿Qué exige de ti una entrega sin cláusulas de recisión? Obviamente, la respuesta nunca será un oficio. Pues no hay oficio que valga para el arrancado. Para este, únicamente el horizonte.
Sin embargo, como todo en la vida, lo anterior tiene su réplica. Y es que también cabe la felicidad del artesano, aquella que consiste en querer hacer bien las cosas a las que uno se dedica… siempre y cuando, se entiende, estas no sean de por sí alienantes.
Deja un comentario