miopía

marzo 24, 2010 § Deja un comentario

Una mirada es irresistible. Por suerte, raramente nos alcanza. Sería muy difícil que pudiéramos mantener el trato.

ilusión

marzo 23, 2010 § Deja un comentario

¿Qué és una fe ilusoria? Aquella que dejas a un lado cuando todo se tuerce. Pero el judaismo no es una ilusión. La fe judía —la fe de Abraham, Job, Moisés…— es absurda, pero no ilusoria. Cuando ya no pudieron seguir creyendo en la acción de Dios, esos hombres pronunciaron de rodillas el nombre del Señor. En vez del hecho de Dios, su nombre, ese resto. Sin embargo, de esos cuerpos arrodillados surgió el aliento que respiraron los supervivientes. El Espíritu es, ciertamente, un hueso. Es un síntoma de nuestra pobreza espiritual que  Auschwitz sea la prueba de la inexistencia de Dios. Como si la cuestión de Dios se jugara en su existencia.

walden

marzo 23, 2010 § Deja un comentario

La mayoría de los hombres, por ignorancia o error, está tan ocupada entre sus ficciones y los trabajos superfluos de la vida que no puede recoger sus mejores frutos. No tiene tiempo sino de ser una máquina. […] La mayoría de los hombres lleva, así, vidas de tranquila desesperación. Lo que se llama resignación es desesperación confirmada. Una desesperación estereotipada, pero inconsciente, se oculta incluso bajo nuestras diversiones.

HD Thoreau

infinite loop

marzo 23, 2010 § Deja un comentario

Desde atrás, Dios se da como la ausencia que nos arroja al mundo. Frente al hombre, Dios se ofrece, en cambio, como víctima. El hombre no sería más que un momento del bucle infinito de Dios.

urbanismo

marzo 22, 2010 § Deja un comentario

Únicamente sobre el fango —y no sobre el asfalto— puede un hombre dejar huella. Las calles de la ciudad están hechas, sin duda, para pasar de largo.

genealogía

marzo 22, 2010 § Deja un comentario

Nosotros los que conocemos somos desconocidos para nosotros, nosotros mismos somos desconocidos para nosotros mismos. No nos hemos buscado nunca —¿cómo iba a suceder que un día nos encontrásemos? Con razón se nos ha dicho: “donde está vuestro tesoro, allí está vuestro corazón”. Nuestro tesoro está allí donde se asientan las colmenas de nuestro conocimiento. Estamos siempre en camino hacia ellas como animales que recogen la miel del espíritu y, así, nos preocupamos de corazón de una sola cosa: de “llevar algo a casa”. En lo que se refiere, por lo demás, a la vida, a las denominadas “vivencias” ¿quién de nosotros tiene suficiente seriedad para ellas —o suficiente tiempo? Me temo que en tales asuntos jamás hemos prestado la suficiente atención: ocurre precisamente que no tenemos allí nuestro corazón —¡y ni siquiera nuestro oído! Antes bien, así como un hombre divinamente distraído y absorto a quien el reloj acaba de atronarle fuertemente los oídos con las doce campanadas del mediodía se desvela de golpe y se pregunta “qué es lo que en realidad ha sonado ahí?”, así también nosotros nos frotamos a veces las orejas después de ocurridas las cosas y preguntamos, sorprendidos del todo, perplejos del todo, “¿qué es lo que en realidad hemos vivido ahí?”, más aún, “¿quiénes somos en realidad?” y nos ponemos a contar con retraso, como hemos dicho, las doce vibrantes campanadas de nuestra vivencia, de nuestra vida, de nuestro ser —pero siempre nos equivocamos en la cuenta… Necesariamente permanecemos extraños a nosotros mismos, no nos entendemos, tenemos que confundirnos con otros y en nosotros se cumple por siempre la frase que dice “cada uno es para sí mismo el más lejano” —en lo que a nosotros se refiere, no somos “los que conocemos”.

F Nietzsche

el bosque

marzo 22, 2010 § Deja un comentario

¿Podría ocurrirnos un milagro mayor que mirar a través de los ojos ajenos por un instante?

HD Thoreau

segunda elegía

marzo 22, 2010 § Deja un comentario

y los amantes podrían, si lo supiesen, hablar extrañamente

RM Rilke

vocals

marzo 22, 2010 § Deja un comentario

a—les preguntes que mai / no m’he fet em colpegen, /com pedres, el pit amarg

e—ésser, és preguntar sense obtenir resposta? / Home: roca / I la resta, mar?

i—i llavors, Déu li va donar / la Vida a l’home, / i era tan bella i delicada / que l’home no sabia / què fer amb ella/ i sols era feliç dormint

o—si no tingués què dir, tapa’m la boca amb fang

u—un creix, i creix en nit.

vicent andrés estellés

rilkiana

marzo 22, 2010 § Deja un comentario

Las grandes palabras de los tiempos / en que el suceder aún era visible, no son para nosotros. / ¿Quién habla de victorias? Salir con vida es todo.

RM Rilke

(o en traducción catalana: qui diu de vèncer? Tot és resistir.)

teodicea

marzo 22, 2010 § Deja un comentario

La existencia de un tirano feliz ¿acaso no constituye la más seria objeción contra la existencia de Dios? Ya no nos vale el recurso a la venganza final de los resucitados. Nada, ni siquiera la justicia post mortem, parece compensar el escándalo de una impunidad sin medida. Por eso el súbdito necesita impugnar de iure esta felicidad: el tirano no puede de ningún modo ser feliz; su dicha tiene que ser aparente, pues de lo contrario ¿quién podría soportar no ser un tirano? El resentimiento se encontraría, pues, en la base de nuestro sentido de la justicia. Nietzsche, en el fondo, acaso no quiso decir otra cosa. (Por suerte, el judío va más lejos. Para los hijos de Israel, el tirano tampoco puede ser feliz… pero no porque, de serlo, Dios no podría existir, sino porque, de hecho, Dios no existe. Porque la realidad de Dios se encuentra siempre más allá de su posible existencia, ningún hombre puede eludir el juicio de Dios. Y es que, precisamente, porque Dios no existe, no todo está permitido.)

dogmáticas

marzo 22, 2010 § Deja un comentario

El cristianismo es, sin duda, duro de pelar para quien posea una mínima sensibilidad religiosa. Que Dios se ponga en manos del hombre —que el hombre pueda decidir el destino de Dios— es algo que difícilmente pueden aceptar quienes todavía creen en una solución ex machina. Pero lo que resulta incomprensible para estos creyentes —por paradójico— es que Dios se entregue al hombre de tal manera que el hombre solo pueda responder poniéndose en manos de Dios. Probablemente, lo que defiende el cristianismo sea verdad. Pero si no lo fuera, nadie podrá negar que estamos ante una brutal creación humana… tan brutal que solo un dios podría haberla concebido.

emil podría haberse llamado david

marzo 21, 2010 § Deja un comentario

Yo soy diferente de todas mis sensaciones. No logro comprender cómo. No logro ni siquiera comprender quién las experimenta. Y por cierto, ¿quién es ese yo del comienzo de mi proposición?

EM Cioran

tres cioranescas

marzo 21, 2010 § Deja un comentario

una— el hombre es libre, salvo en lo que posee de más profundo.

dos— … pues la vida no es vida más que por infidelidad a la materia.

tres— el patrimonio que más nos pertenece: esas horas en las que no hemos hecho nada… Son ellas las que nos forman, las que nos individualizan, las que nos vuelven desemejantes.

5a temporada

marzo 20, 2010 § Deja un comentario

Chris Taub: hago esto para ayudar a los demás…

Dr House: di más bien que lo haces porque te sientes bien ayudando a los demás.

Gregory House nunca estuvo tan cerca de David Home.

en el super

marzo 20, 2010 § Deja un comentario

Quizá deberíamos admitir sin ambages que si Dios fuera simplemente «la bondad», Dios se habría encarnado, no ya en la figura de un crucificado en nombre de Dios, sino en el cuerpo de ese deficiente mental que es todo corazón. Pero si Dios se hizo hombre, entonces la bondad solo puede permanecer en el hombre de un modo, cuanto menos, problemático. Un deficiente mental difícilmente podrá ser astuto como una serpiente, difícilmente podrá sufrir las tentaciones del desierto. En cualquier caso, el deficiente mental representaría una imagen de Dios, un ídolo, pero no a Dios mismo. Así pues, quienes cristianamente sostienen que Dios es la bondad, deberían reconocer sin pudor que Dios es subnormal y dejar a un lado las otras historias, esas denominadas evangélicas. (Y, así, de paso podríamos también comprender, por analogía, el escándalo que supuso identificar a Dios con el Crucificado.)

senectud

marzo 20, 2010 § Deja un comentario

A los veinticuatro años escribí: «si no me convierto en santo, habré sido efectivament un traidor». No reniego de estas líneas, pero ahora tengo la experiencia del viajero, una experiencia largamente adquirida a través de un camino de piedras y fango. Y es esta experiencia la que me permite confiar cada vez menos en mis fuerzas, sabiendo que el final no dependerá solo de mi voluntad. […] ¿Santidad o no? Ésta, ciertamente, no es la cuestión.

Ambroise-Marie Carré

3, 15

marzo 20, 2010 § Deja un comentario

Yo sé todo lo que haces. Sé que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero como eres tibio, tendré que vomitarte de mi boca.

Ap

piedad

marzo 18, 2010 § Deja un comentario

Tengo un sentimiento de humanidad hacia los desdichados: como si solo ellos fueran hombres…

Montesquieu

doll’s house

marzo 18, 2010 § Deja un comentario

El único reproche que, en los últimos dramas de Ibsen, sus personajes se plantean es el de no haber vivido sus vidas, el haberlas reprimido y sacrificado en nombre de una meta aparentemente superior que en realidad no justifica la vida ni le confiere significado, sino que más bien la sofoca vil e inútilmente.

Claudio Magris

brave new world

marzo 18, 2010 § Deja un comentario

¿Quién podría soportar un mundo en donde cualquiera hiciera lo debido, un mundo de almas bellas? Sin culpables que señalar, ¿quién no moriría de asfixia? ¿Qué vida podría aún tener un sentido, un hacia dónde? Al fin y al cabo, nada ocurre en la vida de los ángeles. Y, sin embargo, ¿por qué seguimos anhelando un mundo feliz? ¿Qué clase de animal es el hombre que no puede aceptar de la verdad del Mundo, la mútua pertenencia de los contrarios, el carácter irreductible de la escisión que separa el Bien del Mal? Pues vivir humanamente es, sin duda, vivir diciendo no. Una vida con sentido debe negarle el pan a lo que no debiera existir en modo alguno, pero que, con todo, tiene que existir para que podamos seguir viviendo con sentido. En tanto que fuimos arrojados al mundo creemos que el Bien, sea cual sea su imagen, es el camino, el río que va a parar a ese mar que es el morir. Pero cualquier espectador —cualquier divinidad que nos contemple con indiferencia— sabe que el Bien no es un camino sino una de las dos orillas sin las cuales no hay río que valga. O dicho de otro modo: ascendemos por las escaleras de un templo cuyo techo no podemos coronar sin que el templo se convierta en una ruina. Y es que quien comprende lo anterior comprende que nuestra fe en la bondad tiene necesidad del crimen como la luz, de la oscuridad. Dios no puede triunfar sin perecer. Por eso quien espera el reino de Dios no puede esperar otra cosa que el fin del mundo. Quizá debiéramos armarnos de valor e imaginar a Sísifo feliz.

125

marzo 17, 2010 § Deja un comentario

¿Quién nos prestó la esponja para borrar el horizonte? ¿Qué hicimos cuando desencadenamos la tierra de su sol? ¿Hacia dónde caminará ahora? ¿Hacia dónde iremos nosotros? ¿Lejos de todos los soles? ¿No nos caemos continuamente? ¿Hacia delante, hacia atrás, hacia los lados, hacia todas partes? ¿Acaso hay todavía un arriba y un abajo? ¿No erramos como a través de una nada infinita? ¿No nos roza el soplo del espacio vacío? ¿No hace más frío? ¿No viene de continuo la noche y cada vez más noche? ¿No tenemos que encender faroles a mediodía? ¿No oímos todavía el ruido de los sepultureros que entierran a Dios? ¿No nos llega todavía ningún olor de la putrefacción divina? ¡También los dioses se pudren!

F Nietzsche

tao

marzo 16, 2010 § 1 comentario

Quien es capaz de vencer a los demás es fuerte. Quien se vence a sí mismo es la fuerza.

la certeza del espíritu

marzo 16, 2010 § Deja un comentario

No tienes que lograr nada. No quieras ir más allá de lo que puedas abrazar. Míralo todo, sin interrumpir nada. Hay en las cosas visibles una fecundidad invisible.

mcdonald’s

marzo 16, 2010 § Deja un comentario

El místico, según cuentan, suele experimentar en sus raptos la fusión con lo divino. Algo parecido diría, sin embargo, la hamburguesa, si pudiera hablar. El místico sería, por tanto, algo así como el big mac de la divinidad. Y quizá por eso mismo, la divinidad acabe siendo algo a la medida del hombre, si es cierto, además, que uno es lo que come. Por suerte, Dios no acaba de coincidir con la divinidad. A diferencia de la divinidad, Dios no se ofrece como una posibilidad del hombre. De Dios en sí mismo tan solo poseemos el nombre. O lo que viene a ser lo mismo: Dios siempre se encuentra más allá de lo divino. Acaso sea ésta la convicción más arraigada del monoteísmo.

platonica’s (1)

marzo 16, 2010 § Deja un comentario

Al fin y al cabo todo consiste en comprender lo siguiente: que si podemos ver cosas es porque la cosa que vemos, en sí misma, es invisible. Lo real, siempre más allá de su manifestación. Acaso no haya otra verdad.

DDT

marzo 16, 2010 § Deja un comentario

Todos somos fragmentos de teoría, insectos en el insectario de la humanidad, y cuando el insecto trata de convertirse en entomólogo, a lo sumo obtendrá un mejor conocimiento del insectario… antes de volver a ocupar el lugar que le corresponde como insecto.

Constantin Noica

gravedad

marzo 16, 2010 § Deja un comentario

Tan solo cayendo puede un hombre volar. Cualquier otro intento deberá contentarse con dar saltitos en el aire.

ateísmo

marzo 15, 2010 § 1 comentario

La religión como fuente de consuelo constituye un obstáculo para la verdadera fe: en este sentido, el ateísmo es una purificación. Debo ser atea en aquella parte de mí misma que no está hecha para Dios. De entre los hombres que no tienen despierta la parte sobrenatural de sí mismos, los ateos tienen razón y los creyentes se equivocan.

Simone Weil

posibilidad

marzo 15, 2010 § Deja un comentario

El hombre realiza muy lentamente sus posibilidades últimas. Sin embargo, esas posibilidades no acaban de ser enteramente nuestras. Necesidad de un lenguaje cuyo centro no sea el Yo, sino su por-venir, su todavía no.

la celda y la infancia

marzo 15, 2010 § Deja un comentario

Permanezco a solas en mi habitación y, sin embargo, aún no estoy lo bastante solo: por lo común, me acompaña un fantasma bueno. Nunca un niño fue capaz de estar a solas. Acabaré creyendo que no podré abandonar mi infancia hasta que no me cubra por entero la indiferencia del universo.


lo pueril

marzo 15, 2010 § Deja un comentario

Se observa en muchas almas piadosas e incluso “santas” una puerilidad deplorable. El libro de Job podría no haberse escrito nunca, hasta tal punto es ignorada la condición humana. Para tales almas no hay más que pecadores, por un lado, y mártires que mueren cantando, por otro. Por esto la fe cristiana no penetra, no se propaga de alma en alma como un incendio.

Simone Weil

gnosis

marzo 15, 2010 § Deja un comentario

Según la leyenda de inspiración gnóstica, en el cielo se desarrolló una lucha entre los ángeles en la cual los partidarios de Miguel vencieron a los del Dragón. Los ángeles indecisos que se limitaron a mirar fueron relegados a la Tierra, para que en ella llevasen a cabo la elección que no habían tomado arriba, elección tanto más penosa cuanto que no traían recuerdo alguno del combate y menos aún de su equívoca actitud. Así la causa de la historia sería un titubeo y el hombre el resultado de una vacilación original, de la incapacidad de tomar partido en la que se hallaba antes de su destierro. Arrojado a la tierra para aprender a optar, se verá condenado al acto, a la aventura, en la que podrá brillar sólo si ha asfixiado en sí mismo al espectador. Si el cielo permite, hasta cierto punto, la neutralidad, la historia, por el contrario aparece como el castigo de quienes, antes de encarnarse, no hallaron ninguna razón para adherirse a un campo en vez de otro. Se comprende, pues, que los hombres tengan tanta prisa en abrazar una causa, por aglutinarse alrededor de una verdad. Pero ¿alrededor de qué clase de verdad podrán resolver verdaderamente su indecisión?

Emil M Cioran

la guerra y la moral

marzo 15, 2010 § Deja un comentario

Aceptaremos fácilmente que es cuestión de gran importancia saber si la moral no es una farsa. La lucidez —la apertura del espíritu sobre lo verdadero— ¿no consiste acaso en entrever la posibilidad permanente de la guerra? El estado de guerra suspende la moral, despoja a las instituciones y obligaciones eternas de su eternidad y, por lo tanto, anula en lo provisorio, los imperativos incondicionales. Proyecta su sombra por anticipado sobre lo actos de los hombres. La guerra no se sitúa solamente como la más grande entre las pruebas que vive la moral. La convierte en irrisoria. La política —el arte de prever y ganar por todos los medios la guerra— se impone, en virtud de ello, como el ejercicio mismo de la razón. La política se opone a la moral como la filosofía a la ingenuidad. No es necesario probar por oscuros fragmentos de Heráclito que el ser se revela como guerra al pensamiento filosófico; que la guerra no sólo afecta como el hecho más patente, sino como la patencia misma —o la verdad— de lo real.

Emmanuel Levinas


relativismo

marzo 15, 2010 § Deja un comentario

Nos permitimos subrayar, además, que el «historicismo» fue creado y profesado ante todo por pensadores que pertenecían a naciones para las cuales la historia jamás fue un terror continuo. Esos pensadores quizá hubieran adoptado otra perspectiva si hubiesen pertenecido a naciones señaladas por la «fatalidad de la historia». En todo caso, quisiéramos saber si la teoría según la cual todo lo que sucede está «bien», justamente porque sucedió, habría podido ser abrazada alegremente por los pensadores de los Balcanes o de las colonias.

Mircea Eliade

il-y-a

marzo 15, 2010 § Deja un comentario

¿Cómo aproximarnos a este existir sin existente? Imaginemos el retorno a la nada de todas las cosas, seres y personas. ¿Nos encontramos entonces con la pura nada? Tras la destrucción imaginaria de todas las cosas no queda ninguna cosa, sino solo el hecho de que hay. La ausencia de todas las cosas se convierte en una suerte de presencia: como el lugar en el que todo se ha hundido, como una atmósfera densa, plenitud del vacío o murmullo del silencio. Tras la destrucción de las cosas y los seres, queda el «campo de fuerzas» del existir impersonal. Algo que no es ni sujeto ni sustantivo. El hecho de existir que se impone cuando ya no hay nada. Es un hecho anónimo: no hay nadie ni nada que albergue en sí esa existencia.

Emmanuel Levinas

tao

marzo 15, 2010 § Deja un comentario

La nada penetra donde no hay resquicio.

filo-sofía

marzo 15, 2010 § Deja un comentario

Acaso solo vivamos en verdad donde aún tenemos pendiente la verdad.

pertenencia

marzo 15, 2010 § Deja un comentario

Nada hay más vivo que lo que nace del silencio. Como si tan solo viviera quien regresa de la muerte. Y, aun así, nada de lo más vivo nos pertenece.

confianza

marzo 15, 2010 § Deja un comentario

Es cierto que nacemos del silencio mismo de Dios. Con todo, la fecundidad de Dios —la fecundidad que engendra Israel—, es difícilmente soportable para quienes aún habitamos confiadamente este Mundo.