budismo y cristianismo
mayo 24, 2026 § Deja un comentario
Hay una versión del budismo, por lo que tengo entendido, que conduce a algo parecido al übermensch niertzscheano. Y es la que sostiene que cuando se alcanza el mayor desapego interior da igual cortar cabezas que abrazar a quien nos pide el pan de cada día. Y aquí es inevitable recordar que la variante más extrema del antiguo gnosticismo empujaba por igual a la caridad que a la orgía mas desenfrenada. Pues no soy yo, sino el mundo el que utilza la espada, el cuerpo, la sensación.
El desapego judeocristiano, en cambio, va en otra dirección. Y es la que, enfrentados al silencio de Dios, algo así como una bifurcación de la nada, nos obliga a la fraternidad. Quizá no fuese casual que Freud fuese judío. Pues obedecer al padre —cumplir con su última voluntad antes que con sus órdenes explícitas— supone, en definitiva, enfrentarse a él. Es posible que Nietzsche cuando escribió aquello de …y nosotros lo hemos matado tras proclamar la muerte de Dios, no fuera muy consciente de que, con ello, cumplíamos con su voluntad. Aunque no solo con ello.
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