el estagirita fue un tipo listo
agosto 11, 2012 § Deja un comentario
La vida, cualquiera que ella sea, tiene dos partes: trabajo y reposo, guerra y paz. De los actos humanos, unos hacen relación a lo necesario, a lo útil; otros únicamente a lo bello. Una distinción del todo semejante debe encontrarse necesariamente bajo estos diversos conceptos en las partes del alma y en sus actos: la guerra no se hace sino con la mira de la paz; el trabajo no se realiza sino pensando en el reposo; y no se busca lo necesario y lo útil sino en vista de lo bello.
Aristóteles
la felicidad
agosto 11, 2012 § Deja un comentario
Quien cree que uno puede ser feliz solo jugando a la play o probándose trapitos durante todo el santo día, podrían preguntarse que le diría a su hijo si le soltara, precisamente, que él es feliz haciendo eso. Pues hay algo en nosotros que no admite que uno pueda ser feliz sin, de algún modo, perseguir algo que merezca la pena. Y lo que merece la pena no se decide en los estrechos límites de una sensibilidad aun por madurar. Es como aquel tío que nos dice que él solo es feliz tirándose a las tías (o, lo que es peor, a las cabras). Fácilmente le diríamos que algo se pierde de la vida donde no ve más que culos. Pues quien dice que es feliz de este modo no habla de la felicidad, sino de sí mismo. Con todo, no deja de ser cierto que nuestra felicidad, aunque se trate de aquella de quien sabe vivir, no constituye una última palabra.
vecinos (y 2)
agosto 11, 2012 § Deja un comentario
I. M. se pregunta si quien se va al Raval a echar una mano a los hijosdeputa es acaso mejor que mis vecinos adolescentes de sant Pol, esos que gastan las horas mirándose al espejo y jugando a la play. Pero se lo pregunta por preguntar, pues es obvio que del lado del hombre es mejor ir más allá de uno mismo que permanecer mirándose el ombligo. Es mejor quien ha visto ya demasiadas cosas de los hombres, como quien dice, que aquel que solo se pregunta si tiene un buen aspecto o si logrará superar el nivel diez del fly simulator. Al menos esto es tan viejo como Platón, cuando en el final de su apología, decía aquello de que una vida reflexionada posee más valor que una vida sin reflexionar. Sin embargo, lo extraño —lo inaceptable para el hombre— es que del lado de Dios aún no haya nada decidido aquí. Pues nada de lo que haga el hombre por ir más allá de sí mismo garantiza que en el momento de la verdad, ese adolescente dé un paso al frente, y tú, con tus inquietudes y tus logros, escurras el bulto.
la fira alternativa (y 2)
agosto 11, 2012 § Deja un comentario
Nadie que tenga dos dedos de frente —nadie que tenga presente los horrores de la historia— puede confiar en las posibilidades del hombre. Que el león coma hierba, no es algo que esté en nuestras manos. Y, sin embargo, hay ciertas cosas que no podemos tolerar. Por ejemplo, que unos suden sangre, para que otros vivan mejor. De ahí que tengamos que coger el pico y la pala. Pero una revolución que dependa de imágenes demasiado creíbles, tarde o temprano, termina por naufragar. Pues esas imágenes se revelarán con el tiempo como falsas expectativas. Un ideal no deja de ser un ídolo. Ocurre aquí como el enamorado que le promete el oro y el moro a su chica solo porque aún no le ha olido los pies. Pico y pala, sin duda —o, si hiciera falta, el martillo comprensor—, pero solo porque no podemos tolerar ciertas cosas o, por decirlo en creyente, porque no podemos hacer otra cosa que obedecer a un mandato indiscutible (un creyente es un soldado), sabiendo que, una vez hayamos resuelto el problema de hoy, a la mañana siguiente tendremos que seguir cavando. Y es que el porvenir siempre queda en manos de Dios. Como quien dice.
la fira alternativa (1)
agosto 11, 2012 § Deja un comentario
Ya estamos de pleno en los tres días que aquí en sant Pol le dedican a la fira alternativa (se supone que con respecto al sistema). El lema de este año es sin revolución, no hay evolución. Pues en esa estamos, cambiando las cosas, entre xibecas a dojo y música ska hasta las cuatro de la madrugada. La verdad es que no acabo de entender por qué están contra el sistema, pues el sistema es el que, entre otras cosas, les da una referencia a sus precios. Así, por ejemplo, tenemos que el mismo queso ecológico, que en el pueblo te lo venden a 18€ el quilo, ellos te lo enchufan a 32, eso sí con el valor añadido de esa sonrisa floja que dan los porros. Y es que las chicas de la charcutería ponen siempre la cara de derrota que te queda tras doce horas de trabajo, día tras día. Supongo que a todos nos gusta escuchar que el amor y la fraternidad son posibles, pues los perroflauta no paran de dar la tabarra con su buenismo por los altavoces de la feria. Pero solo haría falta que les dejaran el mundo en sus manos —solo haría falta que pudieran comenzar de nuevo— para que se dieran cuenta de que su historia es la misma historia de siempre. Que la fraternidad dura lo que dura un caramelo en manos de un niño. Que, tarde o temprano, comenzamos a creer que el otro no se merece su suerte. Que no todos trabajan por igual. Etc. Pues Caín y Abel, no hay que olvidarlo, fueron hermanos. El problema de cierta progresía es haber dejado de lado eso tan católico del pecado original. Como si el mal del mundo se debiera tan solo a una mala organización. Cuando lo cierto es que el mal anida en los tuétanos del hombre. De ahí que los profetas, los cuales no podían ser ciertamente ingenuos, viviendo como vivían en un mundo en donde la violencia era un dato natural, dijeran que otro mundo solo era posible como otro mundo. Que el hombre desde sí mismo no podía esperar que la fraternidad y la justicia tuvieran la última palabra, aunque, desde la experiencia de la vida como don, no pueda hacer otra cosa que esperarlo. De ahí que las imágenes de la esperanza creyente, a diferencia de aquellas de la expectativa-perroflauta, sean literalmente increíbles. Pues nadie en su sano juicio puede esperar que el león coma hierba. Y es que este esperar sin esperanza, más que un supuesto, es un síntoma del valor que la vida tiene para quien ya ha visto demasiadas cosas del hombre como para creer en su posibilidad.
vecinos (1)
agosto 11, 2012 § Deja un comentario
Nuestros vecinos de sant Pol son normales. Una pareja de unos cuarenta y pico con dos hijos adolescentes. El chico en cuestión se levanta a media mañana, se tumba en la playa hasta la hora de comer y luego se pasa la tarde entera jugando con la play hasta eso de las diez, que es la hora en la que queda con sus amigos para picar unas bravas. Su hermana, más o menos igual, solo que durante la tarde no deja de mirarse al espejo y chatear con el whatsapp. Y así durante todos los días del verano. Muchos dirán que son felices. Algunos pocos, sin embargo, no podrían soportar su felicidad.
1
agosto 10, 2012 § Deja un comentario
Nadie lee. El que lee, no comprende nada. El que comprende algo, no tarda en olvidarlo.
Stanislaw Lem
las cosas del Mariano (1)
agosto 9, 2012 § Deja un comentario
La tesis de Marià Corbí sobre el hecho religioso constituye un lugar común de nuestros tiempos. La tesis defiende principalmente dos ideas, a saber, que las religiones son cosa del pasado y que, por eso mismo, el acceso a la realidad absoluta hoy en día no puede tener lugar por la mediación de los presupuestos y las prácticas de la religión. En tanto que fenómenos culturales, las religiones permanecen ligadas a una circunstancia que ya no es la nuestra y lo que exige nuestra circunstancia cara a la experiencia de la realidad absoluta es una espiritualidad laica, esto es, una espiritualidad sin Dios o, como también suele decirse, transconfesional. Marià Corbí distingue, pues, entre religión y espiritualidad, entendiendo por religión aquella serie de creencias y ritos que cosifican la realidad absoluta hasta el punto de transformarla en una especie de proyección de lo humano. Así, la religión permanece vinculada a una determinada imagen de la realidad absoluta, imagen que tiende a tomarse, precisamente, por real, mientras que la espiritualidad accedería a esa realidad absoluta sin otra mediación que las técnicas de la purificación o el desprendimiento. Al fin y al cabo, es como si Corbí hubiera hecho suya, aunque sacándola de contexto, aquella conocida sentencia de Rahner, la que decía que el cristiano del futuro, o será místico o no será. Nuestros tiempos serían pues los tiempos de la mística, la cual hasta el momento habría sobrevivido agazapada en los intersticios de las diferentes tradiciones religiosas. Ciertamente, la posibilidad de que exista una divinidad personal, a la manera de un fantasma bueno, es hoy en día literalmente increíble. Y, en este sentido, resulta difícil tomarse en serio la idea de que nuestra existencia se encuentra dominada por esas presencias invisibles que son los espíritus. Pues, al fin y al cabo, los espíritus, sean benefactores o demoníacos, de darse, aún no serían nada último para quienes han dejado atrás su infancia.
La tesis de Marià Corbí tiene su qué, pues resulta indiscutible que hay dos modos de vivir. El primero sería el propio de quienes no ven más allá de su interés. El segundo, el de aquellos que dan por hecho, aunque sea por olfato, que existimos en aguas que nos cubren, por emplear la hermosa expresión de Merton. Según los primeros, no habría más que cosas, las cuales por defecto pueden ser enteramente incorporadas a los estrechos límites de un yo. Para los segundos, en cambio, lo verdadero es aquello que en modo alguno podemos incorporar, eso que permanece fuera del alcance de un yo que no puede evitar comprenderse como el centro del mundo. Es lo que Corbí, como hemos visto y siguiéndole la pista a la tradición metafísica, denomina realidad absoluta o incondicionada. En este sentido, el hombre no podría situarse ante la realidad absoluta como quien se sitúa ante un objeto, sino en todo caso tan solo podría, por decirlo en místico, disolverse en ella. La realidad absoluta no sería, pues, una cosa —no sería nada en particular—, sino el medio en el que somos, ese no-ser que fecunda, sostiene todo cuanto es. Desde la óptica de la espiritualidad laica o transconfesional, quien se deja absorber, aunque sea imperfectamente, por lo que es en verdad, trasciende la vida más elemental, la que separa la vida de la muerte, el yo del no-yo, el bien, del mal. Y, sin duda, hay más vida en aquél cuya vida apunta a lo que nos supera que en aquellos que, como las bestias, viven pendientes de sí mismos. Ahora bien, una vez llegados aquí, podríamos preguntarnos si el pensamiento de Marià Corbí es lo suficientemente radical, si ha superado realmente el horizonte de lo religioso, si no estará haciendo religión aunque por otros medios. Esto es, podríamos preguntarnos si lo que nos trasciende en verdad puede comprenderse a la manera de una realidad absoluta. Pues desde los textos bíblicos, la contraposición no se da entre las religiones que personifican a Dios y las que lo mantienen como substancia impersonal —pues en ambos casos se trataría de paganismo—, sino entre las que hacen de Dios una presencia y la que vive a Dios como ese por-venir que te arroja en manos del sin Dios. Como si para la fe bíblica lo decisivo con respecto a Dios, no fuera Dios, sino el otro hombre, la viuda, el huérfano, el extranjero. Como si bíblicamente, el presente fuera indefectiblemente un mientras tanto, el tiempo que media entre la retirada de Dios y su definitiva e imposible irrupción. Como si desde la fe bíblica no pudiera haber otra conexión con Dios que la que se da entre aquellos que le obedecen, es decir, se aman sin Dios mediante. Como si, en definitiva, lo que nos supera, no fuera la nada, sino la nada de Dios en medio del sufrimiento indecible de los hombres (y el Mandato que se desprende de esa nada). En este sentido, parece que Marià Corbí está más cerca de la religión de la guerra de las galaxias —esa en la que sus creyentes esperan que la fuerza les acompañe— que la de aquella que cuya experiencia de lo trascendente más que elevar al hombre, lo deja en bolas. Y es que bíblicamente, Dios no es una posibilidad del hombre, sino el hombre una posibilidad de Dios. Pero éste ya será el asunto de otro post.
maldito Dante
agosto 8, 2012 § Deja un comentario
Si tuviéramos que caracterizar nuestros tiempos de un brochazo, podríamos decir que en ellos lo extraordinario se ha convertido en norma o, mejor dicho, en ese ideal que cualquiera puede (o debería) alcanzar, con un poco de suerte. Así ocurre, por ejemplo, en el caso del amor. Pues a ningún antiguo se le hubiera ocurrido que un mortal pudiera esperar para sí mismo las historias apasionadas de los dioses. Sin duda, la simbiosis de las almas es posible, pero solo como pueda serlo la excepción, el milagro, lo extraño. Pues aquello que podemos exigirnos habitualmente los unos a los otros —lo que debería ser preferible antes que nada— es una feliz coincidencia, un trato amable, una buena compañía. En absoluto, la redención. Y si sucediera algo más que esa feliz coincidencia, probablemente entenderíamos lo que los antiguos daban por hecho, a saber, que la irrupción de lo extraordinario no es de hecho ninguna bendición.
Blasie
agosto 8, 2012 § Deja un comentario
La naturaleza es de tal manera, que por todas partes muestra los indicios de un Dios perdido; tanto en el hombre como fuera del hombre.
B. Pascal
Sören
agosto 8, 2012 § Deja un comentario
Una vida humana no puede tener sentido, esto es, en modo alguno puede comprenderse como la representación o encarnación de una vida arquetípica. Pues acaso la clave de nuestra individualidad resida en la imposibilidad de admitir el orden general de las cosas. Y ello gracias a un Dios que se dio a la fuga y que, por eso mismo, exige ser buscado. Quienes saben de estos asuntos suelen decir que el hombre no tiene esencia, sino tan sólo existencia. Traducción: que el hombre, en tanto que siempre se halla fuera de sí mismo, es aquél que por defecto nunca llega a ser enteramente, a coincidir consigo mismo. Jamás hay descanso para el hombre. Nadie se encuentra allí donde está. Por consiguiente, si el hombre existe es porque, al fin y al cabo, Dios no existe. O, por decirlo con otras palabras, si fuimos arrojados al mundo es porque Dios no permanece clavado en los cielos para fijar nuestra posición en el mundo. De hecho —y en esto consiste la revelación cristiana— Dios permanece clavado en la Cruz. Porque Dios dejó de ser divino —porque Dios renunció a la vida arquetípica—, nadie puede decir de sí mismo que sea en verdad lo que aparentemente es o representa: una buena madre, un caza osos, un maestro, un hombre de Dios… Cualquier éxito —cualquier brillo exterior, cualquier aspecto— es siempre un malentendido. De ahí que para el hombre la reconciliación consigo mismo sea, en todo caso, un por-venir absoluto, algo que en modo alguno le compete, y que, por eso mismo, queda en manos de Dios (que en cristiano es siempre un sin Dios). La insinceridad nos pertenece, así, como lo más íntimo. Y esta fue nuestra suerte.
corpore
agosto 8, 2012 § Deja un comentario
Un cuerpo es una psicología. Así, resulta difícil que uno pueda distanciarse de sí mismo donde goza de la bendición de un cuerpo incuestionable. De ahí que las mujeres más bellas, por lo común, sean más bien tontetas. Esto es, puras bestias. A menos que, por un motivo u otro, no lleguen a creerse los dictámenes del espejo. En ese caso, su belleza sera ciertamente lo de menos.
la luz va con su sombra
agosto 8, 2012 § Deja un comentario
Una verdad acerca de las últimas cosas depende siempre de quién la encarne. Pues una verdad de este calibre exige haber visto lo que muy pocos han visto, a saber, la nada que sostiene lo visible. Ahora bien, también es cierto que nadie es profeta en su tierra… aun cuando sea capaz de mostrar la cara más oculta de la verdad. Pero ¿de qué va éste? ¿Acaso no es el que va con los colgados del pueblo? De ahí podemos deducir que quien encarna una verdad no la encarna por ser quien es, al fin y al cabo alguien que hace lo que puede con lo que le ha caído encima, sino porque, desde una cierta distancia, puede representar una figura arquetípica —la del monje solitario, la de quien regresa de la batalla, la del ángel de Dios…—. Como si la verdad sin mito poca cosa pudiera hacer.
Godbusters
agosto 7, 2012 § Deja un comentario
Sin temor de Dios, no hay Dios. De ahí que ninguna religión pueda sobrevivir donde la superstición es superada. ¿Qué alteridad puede de hecho aparecer sin provocar nuestro repliegue? ¿Acaso hay alguien por ahí que pueda enorgullecerse de haberle tomado las medidas al fantasma? Si pudo hacerlo es que no era un fantasma. Ahora bien, la cuestión es qué tememos de Dios. Y no es lo mismo temer su intervención que su juicio. En el primer caso, seguimos con los miedos de la infancia. En el segundo, en cambio, alcanzamos el miedo de quienes ya lo han visto todo, el de los condenados a muerte. Pero ¿quién de los que se encuentran tan a gusto con su Dios puede permanecer a la espera de un indulto? ¿Será verdad aquello del nazareno, a saber, que solo los que soportan el peso de una tara imborrable —las putas, los publicanos, los leprosos…— son capaces de Dios?
la verdad como bla, bla, bla
agosto 7, 2012 § Deja un comentario
Una bestia literaria es quien sabe que para alcanzar la verdad no basta con decir la verdad. Así, por ejemplo, todos sabemos que vivimos dentro de un plazo, que todo termina con el tiempo. Pero no por saberlo somos capaces de verlo. De hecho quien se limita a decirlo tal cual, como acabo de hacerlo ahora, difícilmente provocará el más mínimo temblor de piernas. Es necesario recurrir a la metáfora —al giro de una imagen justa— para que podamos ver lo que tenemos ante nuestras narices y, de este modo, seamos capaces de descubrir lo obvio. Pues la verdad o se nos da como aparición, como el motivo de nuestro asombro, o no se nos da en absoluto, aun cuando lleguemos a certificarla. De ahí que necesitemos a los poetas, si queremos permanecer en la verdad. Las palabras, como todo cuanto admite un uso, acaban sufriendo un serio desgaste. Y es muy difícil caer en la cuenta de lo que ya damos por descontado. Así, los viejos amantes ya no pueden decir te amo diciendo simplemente te amo. Ni los viejos creyentes decir Dios donde simplemente dicen Dios. Como si en toda re-velación lo que tuviera que ser velado es, precisamente, la lisa y llana verdad.
desencaje
agosto 7, 2012 § Deja un comentario
Puesto que no hay modo de seguir con lo habitual allí donde Dios hace acto presencia, por lo común, en la fase terminal de la existencia, allí donde el hombre ya no tiene un futuro por delante, resulta cuanto menos desconcertante, por no decir blasfemo, ese intento de los acomodados por integrar a Dios en su cotidianidad. Y, así, no es causal que donde nos atrevemos a bautizar cualquiera de nuestras banalidades —desde sacar al perro hasta tomar el sol—, Dios acabe por ser alguien de quien podemos perfectamente prescindir.
aberración
agosto 7, 2012 § Deja un comentario
¿Puede una chica normal querer que alguien que va en silla de ruedas y apenas puede articular palabra, alguien que parece un deficiente mental, sea el padre de sus hijos? No, mientras siga siendo normal. Pues si se diera el caso, no tardaríamos mucho en sospechar que ella no está del todo bien. Que si no sabe donde caerse muerta, que si emocionalmente siempre fue una chica inestable, que si lo hace para santificarse… Pero también es verdad que desde la óptica de los últimos días, su decisión quizá se revelaría como más definitiva que las denominadas naturales. Ya lo dijo Hegel: que lo natural en el hombre es dejar de ser natural. Como si el hombre solo pudiera afirmarse a sí mismo frente a la impiedad de la naturaleza. La cosas de Dios siempre tienen algo de excesivo, por no decir, de aberrante.
D
agosto 7, 2012 § Deja un comentario
La gran literatura de Occidente es como el Talmud: un comentario a la Biblia o, mejor dicho, un intento, siempre fallido, de superarla. Qué son la Divina comedia, Crimen y castigo o El poder y la gloria, sino grandes fracasos y, por eso mismo, grandes obras. Al fin y al cabo, quien alcanza una cierta altura es porque se batió con gigantes.
el encanto de la psicología femenina (2)
agosto 7, 2012 § Deja un comentario
Estas chicas de ca l'hugas no tienen desperdicio. A: «para mí veranear es cenar cada noche fuera de casa». B: «pues mi marido, desde que le dije que no hacíamos nada, me saca a bailar cada noche a l'envelat.» A: «vaya rollo esto de bailar cada noche en el mismo sitio ¿no?» B: «sí, desde que hizo cincuenta años se ha vuelto un muermo.» C: «pues en Formentera no había nadie, nadie.» B: «es que se nota la crisis”. A: ”la crisis es muy jodida». Comentario de texto: será verdad que solo somos iguales ante Dios.
el encanto de la psicología femenina (1)
agosto 7, 2012 § Deja un comentario
En ca l'hugas de Sant Pol, una de las mujeres que tengo al lado le dice a la camarera: «no sé si tomarme una coca-cola o un cortado». Camarera: «no sé, lo que tu quieras…» Y la mujer al fin se decide: «pues tráeme un zumo de melocotón, bien frío.»
Dios es una caca
agosto 7, 2012 § Deja un comentario
Lo real es lo que no logro alcanzar en aquello que alcanzo. No hay, pues, más realidad que la que trasciende mi receptividad. Si puedo digerir una hamburguesa es porque esa hamburguesa ha dejado esa hamburguesa de ahí para formar parte de mí. De ahí que, si todo es materia —si no hay más que el flujo de la materia—, no pueda haber propiamente alteridad. Y todo es materia —todo es una y la misma cosa— para la razón científica. Aun así, con el paso de las horas, el carácter otro de la hamburguesa se toma la venganza por su mano y acaba por traducirse en mierda, pues, la mierda, del mismo modo que aquello en verdad otro, es lo que mi cuerpo no puede asimilar, alcanzar, digerir. Será verdad, al fin y al cabo, que Dios, para el hombre que ha llegado a su mayoría de edad —para quien ha dejado de temer a Dios—, solo puede darse como excremento. Y luego algunos dirán que el cristianismo es una superstición.
dharma
agosto 6, 2012 § Deja un comentario
Algunos, con la intención de reducir la distancia que separa el budismo del cristianismo, suelen hacer referencia a aquella enseñanza tan citada de la tradición budista en donde se nos dice que no puede haber en verdad nirvana para nadie mientras siga habiendo sufrimiento en el mundo. Pero esto sería como equiparar al intérprete que vive obsesionado con la música —un Sokolov, un Casals, un Glenn Gould…— con el aficionado que va al Palau los domingos por la mañana. Pues la cuestión es qué lugar ocupa la compasión en cada tradición. Y no parece que éste sea central en el caso del budismo. Para un cristiano la miseria de los hombres es (o debería ser) tan insoportable que incluso llega a poner en cuestión la entidad misma de lo divino. El sufrimiento y desarraigo de los hombres es cristianamente indecible, hasta el punto que, del lado del hombre, el mal se muestra como algo último, definitivo, substancial. Mientras que uno no puede evitar la impresión de que para el budismo el mal, en tanto que depende un determinado estado de conciencia, es técnicamente superable. En el budismo de lo que se trata es de estar por encima del mal, en modo alguno de cargar con su peso a la manera de un cordero pascual. En un caso, el mal es un misterio, al fin y al cabo, el misterio de la Cruz. (¿Cómo el hombre de Dios puede acabar abandonado de Dios?) En el otro, no, pues no hay en realidad ni bien, ni mal donde toda dualidad es ilusoria. Es por eso que un cristiano siempre encontrará demasiado saber ahí, aunque se vista con las paradojas de un saber acerca de (la) nada.
rarities
agosto 6, 2012 § Deja un comentario
Un científico piadoso no deja de ser un hermafrodita.
D. Bonhoeffer
sueltos
agosto 5, 2012 § Deja un comentario
Sé que la felicidad no me dará la felicidad.
***
Laten tus corazones. Contra ellos nada se puede hacer.
Leonardo Vega, poeta
poema imprevisto
agosto 4, 2012 § Deja un comentario
La pequeña A. está embellecida por la desobediencia.
L. Freud
lo que tu necesitas es amor
agosto 4, 2012 § Deja un comentario
Hay quienes creen que el amor es conexión sin fisuras. Y, sin duda, puede haber conexión, pero quizá la palabra amor les viene demasiado grande a quienes se encuentran conectados de este modo. Hay quienes saben, por contra, que no hay conexión que cien años dure, que toda conexión acaba por calentarse en exceso y, así, saltan las chispas. Para estos el amor siempre se da, si es que llega a darse, tras el fracaso de la conexión. De ahí que el amor solo pueda concretarse como reconciliación, la cual, por definición, siempre preserva lo irreconciliable. El amor es, pues, una ausgabe. Por eso el amor solo puede ser contado. Y es que todo amor es una historia de amor. (Y lo mismo pasa con Dios. Dios es nuestra historia con Dios, la cual en verdad solo puede comprenderse como la historia de Dios con los hombres.)
alergias
agosto 4, 2012 § Deja un comentario
La palabra «Dios» no significa nada al margen de quien la pronuncia. O, mejor dicho, puede según sea ese quien significar cosas muy distintas. Si es dicha —invocada— desde un sufrimiento sin respuesta, Dios es, ciertamente, aquello que no se encuentra por ninguna parte, lo otro del mundo (y no alguien de otro mundo). Y su falta de respuesta provoca —pro-voca— en el creyente la visión de los aparecidos, aquellos desgraciados que ocupan precisamente el lugar del Dios que no aparece. Pues la verdadera trascendencia es la que deja huellas en el hombre, la que transforma al hombre en un marcado por Dios, en una oquedad, un silencio, en un sin Dios. Por contra, si la palabra «Dios» es pronunciada por los satisfechos de Dios, entonces uno no puede evitar la sospecha de que ese Dios tiene más que ver con ellos, con su interés en que haya Dios, que con Dios en verdad. Los primeros nos obligan, cuanto menos, a guardar silencio. Los segundos nos causan urticaria. Y ya se sabe que el mejor remedio, mientras no venga el invierno, es un poco de alcohol.
sin Freud
agosto 4, 2012 § Deja un comentario
Supongamos que, de aquí a unos cien años, alguien dijera que el inconsciente no existe. Que las imágenes de nuestros sueños no se explican en relación con ciertos traumas infantiles, sino con las oscilaciones aleatorias de la sinapsis neuronal. Esto es, supongamos que esas imágenes dejaran ya de ser significativas, de revelarnos algo parecido a un destino. Supongamos, sin embargo, que algunos acérrimos al psicoanálisis insistieran en que el inconsciente no es un hecho, sino una figura del pensamiento, algo así como la cosa que nos permite seguir instalados ante lo que de algún modo nos constituye y, sin embargo, supera. Que lo decisivo —lo que decide un modo de ser más elevado con respecto a la vida meramente inercial— fuera existir como si hubiera inconsciente. Los últimos psicoanalistas trabajarían, pues, con una hipótesis de trabajo que ya de antemano no cabría confirmar. Y de ahí a dejar de trabajar hay un paso. Muy pocos, salvo aquellos que vivieran del cuento, podrían creer en la eficacia redentora del psicoanalisis. Sustituyamos «inconsciente» por «Dios» y tendremos una buena aproximación a nuestra actual dificultad para la fe. Por suerte para el creyente, Dios en verdad nunca fue una buena explicación, sino más bien un gran interrogante. Quien sabe leer no puede menos que asombrarse por cómo la pregunta por el lugar de Dios recorre transversalmente el conjunto de los textos bíblicos. Pues quien cree no es quien supone que Dios se halla por encima de nuestras cabezas, dispuesto a responder a nuestros sacrificios, sino quien se encuentra marcado por su falta de respuesta. El creyente es, pues, alguien que no acaba de dar el paso hacia el ateísmo donde podría darlo perfectamente, a saber, en medio del sufrimiento indecible de los hombres. Y es que hay quienes puede pasar sin Dios —pero solo porque sigue siendo cierto aquello de que a rey muerto, rey puesto— y los hay que no pueden soportar su ausencia. Como esa madre cuyo mundo queda por entero transfigurado por la desaparición del hijo. Será cierto, al fin y al cabo, que Dios solo puede ser Padre allí donde se revela como un Hijo muerto.
l’hora dels adéus
agosto 3, 2012 § Deja un comentario
Qué fácil es para algunos creer. Pues basta con cantar l'hora dels adéus para que sientan en los más profundo de sí mismos el fuego de la fraternidad. Lástima que no haya por ahí ningún fragmento bíblico que nos confirme esta experiencia, la cual tiene más que ver con las técnicas de la sugestión que con la verdad. Pues que el otro sea tu hermano es precisamente algo que difícilmente podemos soportar. O mejor dicho, algo que tan solo podemos soportar estando heridos de Dios. No negamos que eso de cantar en corro esté bien. Pues la promoción de los buenos sentimientos es como el dulce que a nadie amarga. Pero desconcierta que aquí se ponga a Dios por en medio. Al menos, antes de tiempo.
el muñequito Michelin
agosto 3, 2012 § Deja un comentario
Me revientan quienes creen en su posible elevación por encima de las miserias de este mundo. No basta con llevar en la mochila unas cuantas dosis de compasión. El corazón de los hombres es insincero y esta es una gran verdad. Cabe, sin duda, erigir un muro a nuestro alrededor para, así, asemejarnos a nuestro dios, a su bondad o indiferencia. Al fin y al cabo, es cuestión de método. Pero solo hace falta dar un paso al frente, transitar por los alrededores, por los campos aún humeantes, para que nos alcance el hambre de los hombres, el llanto de esos niños que fueron abandonados en la cuneta por sus madres, aquellas que fueron en busca de mejores pastos, el desgarro de quienes tuvieron que soportar el cuerpo del verdugo sobre sus espaldas. Y quien sufre el dolor de los tantos y tantos ya no puede saciarse con el dios de las cimas. La pobreza, empobrece y esta es la certeza del creyente. No es posible ninguna elevación para el hombre. Puede, con todo, que sea posible su transfiguración. Pero para ello debe regresar de la muerte. Pues los que aspiran a la elevación olvidan que tan solo podemos volar cayendo. Como Dios mismo en realidad.
al César lo que es del César
agosto 3, 2012 § Deja un comentario
El cancerbero cuatro veces
al día maneja su candado, abriéndonos
cerrándonos los esternones, en guiños
que entendemos perfectamente.
César Vallejo
diálogos del jabalí
agosto 3, 2012 § Deja un comentario
—Me gusta ese traje que llevas. (Una mujer completamente cubierta es excitante, pienso yo. Por supuesto, es difícil juzgar así su figura, pero te puedes hacer una idea.)
—Eres tal como pensaba. No estás asustado.
—Gracias.
—No eres demasiado tímido.
—Voy por mi tercera copa.
—¿Qué pasa después de la cuarta?
—No gran cosa. La bebo y espero la quinta.
Charles Bukowski
tira los dados
agosto 3, 2012 § Deja un comentario
Si vas a intentarlo, ve hasta el final. De otro modo, no empieces siquiera. Si vas a intentarlo, ve hasta el final. Tal vez suponga perder novias, esposas, parientes, empleos y quizá la cabeza. Ve hasta el final. Tal vez suponga no comer durante 3 ó 4 días. Tal vez suponga helarte en el banco de un parque. Tal vez suponga la cárcel, tal vez suponga mofas, desdén, aislamiento. El aislamiento es la ventaja. Todo lo demás es un modo de poner a prueba tu resistencia, tus auténticas ganas de hacerlo. Y lo harás a pesar del rechazo y las ínfimas probabilidades y será mejor que cualquier otra cosa que pudieras imaginar. Si vas a intentarlo, ve hasta el final. No hay sensación parecida. Estarás a solas con los dioses y las noches arderán en llamas. Hazlo, hazlo, hazlo, hazlo. Hasta el final. Hasta el final. Llevarás las riendas de la vida hasta la risa perfecta, es la única lucha digna que hay.
Charles Bukowski
Hank (y 3)
agosto 3, 2012 § Deja un comentario
La música rock no me dice nada. Fui a un concierto de rock, más que nada por contentar a mi mujer, Linda. Sí, claro, soy un buen tipo. Bueno, las entradas eran gratis, cortesía de un músico de rock que lee mis libros, íbamos a estar en un reservado especial con los peces gordos. Un director, antiguo actor, vino a recogernos en su furgoneta. Venía otro actor con él. Gente con talento, a su manera, y no mala, como seres humanos. Fuimos a casa del director, donde le esperaba la mujer que vivía con él. Vimos a su bebé y luego salimos todos para allá en una limusina. Copas, charla. El concierto era en el estadio de los Dodgers. Llegamos tarde. El grupo de rock ya estaba tocando, a todo volumen, un sonido ensordecedor. 25.000 personas. Aquello vibraba, pero las vibraciones duraban poco. Era bastante simplista. Supongo que las letras no estaban mal, si conseguías entenderlas. Probablemente hablaran de Causas, Decencias, Amor encontrado y perdido, etc. La gente necesita eso: estar contra el establishment, contra los padres, contra algo. Pero un grupo de éxito, y millonario, como ése, y al margen de lo que dijera, ya formaba parte del establishment.
Luego, después de un rato, el cantante gritó: “¡Este concierto está dedicado a Linda y Charles Bukowski!” 25.000 personas vitorearon como si supieran quiénes éramos. Es para reírse.
Charles Bukowski
Hank (2)
agosto 3, 2012 § Deja un comentario
Con la gente, sólo encontré a los vivos que ahora estaban muertos; en los libros, en la música clásica. Pero eso me ayudó, durante un tiempo. Pero no había más que un número limitado de libros estimulantes y mágicos, y luego se acababa. La música clásica era mi principal refugio. Escuchaba la mayor parte de ella en la radio, y sigo haciéndolo. Y nunca deja de sorprenderme, incluso ahora, cuando oigo algo fuerte y nuevo que no había oído antes, y ocurre bastante a menudo. Mientras escribo esto estoy escuchando en la radio algo que no había oído hasta ahora. Me regalo con cada nota como un hombre hambriento de una nueva oleada de sangre y significado, y ahí está. Toda esta masa de música sublime, siglos y siglos de música, me deja completamente maravillado. Debe de ser que una vez vivieron muchos grandes espíritus. No me lo acabo de explicar, pero es mi gran suerte en la vida, tener esto, sentir esto, alimentarme de ello y celebrarlo. Nunca escribo nada sin la radio puesta, con música clásica sintonizada; siempre ha sido parte de mi trabajo, escuchar esta música mientras escribo. Quizá, algún día, alguien me explique por qué una parte tan grande de la energía del Milagro se encuentra en la música clásica. Dudo que alguien me lo diga alguna vez. Siempre tendré que preguntármelo. ¿Por qué, por qué, por qué no hay más libros que tengan ese poder? ¿Qué les pasa a los escritores? ¿Por qué hay tan pocos buenos?
Charles Bukowski
Hank (1)
agosto 3, 2012 § Deja un comentario
Me siento envenenado esta noche, meado encima, usado, desgastado hasta el forro. No es solamente la vejez, aunque pueda tener algo que ver. Creo que la multitud, esa multitud, la Humanidad, que siempre me ha resultado difícil de soportar, está ganando finalmente la partida. Creo que el gran problema es que para ellos todo es una repetición de la jugada. No tienen frescura. Ni el más pequeño de los milagros. Se arrastran hacia adelante y me pasan por encima. Si tan sólo, por un día, viera a UNA persona hacer o decir algo que se saliera de lo habitual, me ayudaría a sobrellevar las cosas. Pero están rancios, llenos de mugre. No hay la más mínima elevación. Ojos, orejas, piernas, voces, pero… nada. Se coagulan dentro de sí mismos, se engañan para ir tirando, fingiendo estar vivos.
Charles Bukowski
nadie tiene fe
agosto 2, 2012 § Deja un comentario
Esto de la fe es muy extraño. Pues quien ha encarado a Dios desde el sufrimiento indecible de los hombres, ya no puede creer tan puramente como creen los niños. Su ponerse en manos de Dios difícilmente puede quitarse de encima un enorme desconcierto, por no decir sospecha. Por eso él cree que tan solo los niños pueden creer de verdad. Pero los niños, en contacto con ese creyente, no pueden evitar avergonzarse de su fe. Pues sin duda pronto sabrán que no han visto aún nada de Dios. Quizá esto de la fe sea una cosa que se da entre unos y otros. Una oscilación, un temblor, un todavía no.
de palomas y serpientes
agosto 2, 2012 § Deja un comentario
Lo más natural es quedarse con una de las dos caras de la moneda. Y así creernos que somos, pongamos por caso, auténticos porque denunciamos una fe del lado de los poderosos, pues sabemos que no hay fe que sobreviva al abrazo del poder. O bien, creernos que somos algo así como la punta del lanza de la Cristiandad al dar por hecho lúcidamente que una fe sin poder, tarde o temprano termina siendo aniquilada por los enemigos de la fe. Cuesta, por tanto, mantenerse en el filo de la perplejidad. Pues tanto es cierto lo primero como lo segundo. Sin la candidez de los mártires, la Iglesia sería otra cosa, de hecho, algo parecido a la cosa nostra. Pero sin la astucia de los cancerberos, la Iglesia hace ya tiempo que sería un camposanto. De ahí que no hayan soluciones, sino equilibrios. Y un equilibrio exige que no sea dicho todo, donde decimos todo lo que tiene que ser dicho en nombre de Dios. Pues sigue siendo cierto que los tiempos de la redención no están en manos de los hombres, los cuales, en su conjunto, no pueden salir de su perenne oscilar entre Dios y el mundo.
según Juan (2)
agosto 2, 2012 § Deja un comentario
El cristianismo dice pocas cosas y una de ellas es que no cabe pensar a Dios como Dios, sin pensar al Crucificado como Dios, algo a todas luces inaceptable para quien sepa qué significa la palabra 'dios' al margen de cristianismo. Algo le ocurre a Dios mismo en esa Cruz para que podamos seguir considerándolo como una divinidad que se encuentra por encima del hombre. Pero un Dios que se ofrece por entero en la Cruz ¿en qué sentido puede seguir siendo un Dios para el problema del sufrimiento? ¿En qué sentido puede ofrecernos una solución? ¿Que sensibilidad religiosa puede tomarse en serio un Dios que haya decidido no ser Dios sin el hombre o, mejor dicho, sin que su carne pueda resucitar? El tema cristiano, al fin y al cabo, es que no hay Dios, sin la resurrección de los muertos. Y quizá sea este el profundo significado de las sentencias neotestamentarias de la preexistencia del Hijo, pues no hay que olvidar que en el momento en que Juan escribe aquello de que la Palabra era junto a Dios, ya se tenía muy claro que esa Palabra no era otra que un Crucificado en nombre de Dios. Esto es, que forma parte del ser mismo de Dios —de su esencia dirían los clásicos— el morir en manos del hombre, para que el hombre pueda ir más allá de la muerte… sin tener que abandonar el cuerpo.
